Opinión - 23/4/15 - 12:00 AM

Inmoralidad

Cuando los panameños creíamos que las denuncias contra los altos jefes que practican el nepotismo en sus instituciones habían hecho efecto con la renuncia de los familiares favorecidos por la inmoral práctica, ahora nos encontramos con otro escenario de inmoralidad.

Y es que resulta que los familiares del criticado magistrado Erasmo Pinilla recibirán un “bono” al momento de renunciar a la planilla en que fueron colocados por el nepote.

Es así porque una normativa creada por los magistrados electorales permite premiar con estos bonos de dinero a funcionarios al momento de dejar el cargo luego de 10 años de servicio. Pinilla tiene al menos cinco familiares en esta condición, sin mencionar los otros 20.

La disposición es legal porque no ha sido demandada, pero es profundamente inmoral, ya que entraña una ventaja que no tienen otros funcionarios.

Vale la pena mencionar que el gobierno de Ricardo Martinelli aprobó una ley que permitía a los funcionarios con más de dos años, que por cualquier razón dejaran el servicio público, fueran indemnizados. Esta ley se reglamentó y lo primero que hizo el actual gobierno fue tumbar la reglamentación, dejando la ley prácticamente inutilizable.

Así fueron arrojados al desempleo y la incertidumbre miles de funcionarios y no se les dio un real para paliar su dolor.

Hoy los familiares de Pinilla salen por la puerta ancha de la renuncia y con platita en el bolsillo, esto es una inmoralidad que debe ser corregida dejando sin efecto tan absurdo reglamento.