Opinión - 28/12/15 - 12:00 AM
Inocente
El Universitario propuso a los parroquianos de la mesa bochinchosa del viejo café de Santa Ana que hablaran de los “inocentes mariposa” que desearían para el país. “No importa que no sean verdad, pero se pueden tomar como deseos para mejorar Panamá”, explicó. Dijo el Loco que le gustaría que este gobierno diera una amnistía a varios exfuncionarios para que haya paz. “¿Imaginan al expresidente hablando y visitando el país sin peligro a quedar encerrado?”, preguntó. Para el Arnulfista su inocente mariposa sería lograr que el mandatario fuera querido por todo el mundo. “Ojalá lo llamaran “el rápido” y no “tortugón”, manifestó.
Pidió el Universitario que el nuevo rector no tenga influencias políticas ni ambiciones exageradas y trabaje solamente por el bien de la U. El famoso Cholito Mesero del café no se perdía una sola palabra de los bochinchosos. Riéndose el político afirmó que sería bueno para el país que se inventen varias elecciones de lo que sea. “Cuando hay elecciones corre mucha plata”, indicó. Para el eterno Desempleado, este gobierno debería darle plata a los que no trabajan, no importa la edad. “Eso le ganaría mucha popularidad al presidente”, aclaró. Era de esperarse que el Comerciante pidiera que se eliminaran cantidad de impuestos “que solamente molestan el bolsillo del pueblo”. Muy conforme, el Asimilado (amigo de todos los gobiernos) solo pidió que los nuevos gobiernos no lo vean y lo dejen en su puestecito.
Los más pobres de los pobres de Panamá llegaron en ese momento. Saludaron al bellaco mesero y preguntaron qué pasaba esa mañana en la mesa politiquera. “No es nada serio, por ser día de los Inocentes Mariposas están hablando de las locuras que quisieran que ocurrieran en el país”, informó el Mesero. Tanto la reina de las hojaldres, La Panga, como los expescadores de Puerto Caimito, Tamboril Y Cojinoa, no entendieron ese relajo. Señaló La Panga que “a lo mejor en esa mesa haya algunos mariposas, pero inocentes ¡ninguno! “Vayan a trabajar y dejen de hablar hierba”, pidió Tamboril. Y se fueron molestos.
Siguió el relajo de los sueños politiqueros. Para el Civilista habría que darle otra vez al pueblo una razón para luchar por mejores días, como ocurrió antes. “Esa unidad que se logró contra la dictadura hace falta. Ahora cada uno anda por su lado buscando llenarse de plata”, aseguró. No le gustó esto al famoso mesero quien preguntó: “¿Qué es lo que quieren, otro MAN en el gobierno?”.
