Inseguridad
Hace un año, la cosmopolita ciudad de Panamá era el auge de la vida nocturna. Bares, discotecas, restaurantes y demás negocios estaban abiertos, incluso de madrugada. El bullicio de las ventas, la diversión y el movimiento económico eran cotidianos y generaban beneficios; satisfacción tanto a comerciantes como clientes.
Empero, igual que el cuento de hadas de la Cenicienta, la belleza y fantasía concluyen a la medianoche. Luego de un año de gobierno de Juan Carlos Varela, la economía está paralizada, cierran negocios, los almacenes y "malls" despiden a miles de trabajadores. En tanto, los bares y centros nocturnos comienzan a sufrir la crisis comercial. A todo esto, se suma un factor en crecimiento: la ola de asaltos y robos en nuestro país.
Si hay desempleo y se desacelera la economía, por supuesto que los delincuentes comenzarán a atacar a las personas. Da lástima ver a la bella ciudad de Panamá perder su bullicio en las noches. Evidente es que los clientes se arrepienten de salir de sus casas por temor a los atracos, mientras las autoridades se la pasan en los medios de comunicación oficialistas diciendo que todo está bien.
El secuestro exprés y la banda de las dormilonas vuelven a la palestra dejando sus secuelas en la sociedad panameña. Un ejemplo es que en los centros comerciales, desde que uno baja en los estacionamientos hasta caminar por los locales, los clientes sienten pavor a posibles asaltos.
En Metromall, Multiplaza y Albrook Mall, los ciudadanos miran de reojo a los que se les acercan, pensando que son posibles maleantes. Así la economía no puede activarse, todo porque a un funcionario se le metió en la cabeza que el país es seguro, según sus estadísticas.
Las redes sociales, sobre todo las cadenas de Whatsapp y el Facebook, han permitido divulgar claras advertencias del modus operandi de los delincuentes. Ante la inacción de los estamentos de seguridad panameños, concentrados solamente en perseguir a opositores al gobierno varelista, no queda otra que cada individuo garantice su propia protección y evite el maniobrar de los ladrones.
Esperemos que las autoridades reconozcan el incremento de la ola de criminalidad en Panamá y que tomarán medidas severas para detener a los delincuentes. Igualmente, el gobierno de turno debe pronto comenzar a reactivar la economía para generar más empleo, más desarrollo.
Un desempleado, más si es joven, se frustra rápido y tiende a tomar el mal camino. Mientras hay trabajo, el país progresará. Y también bajará la delincuencia. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos...
