Opinión - 01/10/14 - 11:20 PM

Irregularidades

Redacción

Todos los panameños confiamos en la transparencia del Tribunal Electoral y el correcto desempeño de sus magistrados, independientemente de que se sabía que todos tenían militancia política anterior, pero se esperaba que encumbrados como supremos árbitros de las decisiones electorales, se despojaran con patriotismo, de la parcialidad y los intereses creados.

Por eso llama la atención que un documento de trascendental importancia política, como el acta de proclamación de presidente y vicepresidente, expedida por los magistrados electorales y que legitimó el triunfo de Juan Carlos Varela, adolezca de protuberantes irregularidades y falencias, tal como ha sido denunciado por una distinguida representante del foro nacional.

Por la tranquilidad pública, por la legitimidad del actual gobierno y, sobre todo, porque le deben al pueblo una explicación prístina y clara, es que los magistrados Pinilla, Valdés y Araúz deben explicar a la opinión pública nacional por qué el acta donde se proclamó a Varela tiene tantas fallas e inconsistencias, pero la pregunta más importante: sabiendo todo esto, ¿por qué la aprobaron?

Las inconsistencias en las cifras de votos no son poca cosa, tampoco lo es el hecho de que no haya sido firmada por los otros integrantes del pasado torneo electoral, quienes también deberían sumarse a la denunciante Edna Ramos Chue, para saber qué pasó con esta acta.

Les toca a los magistrados explicar al país, de lo contrario, acelerarán su ya maltrecha credibilidad.