Opinión - 28/9/14 - 08:01 AM

Isaac Leonardo Benítez 1927–1968.

Parte final del artículo titulado: VALORES DEL ARTE -ISAAC BENÍTEZ- tomado de La Estrella de Panamá- domingo, 12 de febrero de 1989. Página A/16. Por:

Parte final del artículo titulado: VALORES DEL ARTE -ISAAC BENÍTEZ- tomado de La Estrella de Panamá- domingo, 12 de febrero de 1989. Página A/16.

Por: Ricardo J. Robleto. (Restaurador de obras de arte).

Cuando el artista vio aparecer en su morada al emisario de aquella bienaventurada dama, dijo entre sí: Es un hecho que he encontrado ya la protección de los admiradores del arte verdadero que son los pudientes. Los apartamentos y casonas se llenarán de mis obras, mi nombre se llenará de gloria; y tendré el pan de todos los días con mi trabajo.

Aquí hay de todo- exclamó. El emisario comenzó a pasar revista de toda aquella agrupación de maravillas artísticas, y desde el comienzo frunció el ceño con aire de descontento, pero también de inteligente. No, no, estos paisajes necesitan más azul, esas redondeces son una exageración. Ese rostro no tiene la cara muy lastimosa. Aquel bodegón Dios mío! Y su racimo de uvas dónde está. Para qué pinta esas atrocidades.

Benítez estupefacto miraba aquel ser, que tenía ya un apestoso perfume que estaba trastornándolo. Este lanzando una mirada de asombro burlesco y tomando la puerta dijo: - Pero hombre de Dios, está usted en su sano juicio. Y el sabio emisario para satisfacer a la rica hebrea, entró a un almacén de importaciones donde compró una reproducción estampada de un gobelino francés. Y era uno de esos días amargos que solo conocen los artistas pobres, días en que falta el pan mientras se derrochan las ilusiones y las esperanzas. La última estaba por perder el pintor y hubiera destruido a golpes el pincel que le había dado vida a todas sus creaciones espléndidas.

Cuando llamamos a su puerta. Entró con la cabeza alta y el aire dominador- Señor le dijo- Os conozco y doy gracias porque dignáis este taller con tu presencia estoy a vuestras órdenes. Ved aquí abstracciones figurativas, bodegones futuristas. Necesitas acaso una alegoría de los hombres del mar. Contemplad esa vendedora de frutas. Que deseáis. Podéis mandar y quedar satisfecho.

Caballero, respondió el visitante como si no hubiera oído media palabra. He oído recomendaciones suyas como hábil en la imaginación y vengo a encargaros, un rostro de mi Dios. KRSNA para la adoración de mi buena familia.

Un silencio calmó al artista, una ráfaga de trementina le corrió en su espesa masa cerebral y se dijo para sí: Ese Dios oriental seré yo, divinizado para que se persignen al pasar frente a mí. Finaliza el artículo.

Del catálogo de la exposición –Homenaje a Isaac Benítez – Galería las Bóvedas – Panamá 1976, transcribimos una nota escrita por el pintor Desiderio Sánchez.

“CARTA A UN AMIGO” – Debo dejar constancia ante el medio cultural, ante los amigos y personas que en vida apoyaron moral y económicamente, al desaparecido pintor “ISAAC BENÍTEZ”, y en especial a todos aquellos que tenían como religión, la devoción por su pintura, los que crearon una verdadera necesidad el comprarle con humildad sus cuadros y bocetos, paradójicamente hoy en día tan altamente cotizados.

Esta exposición –homenaje que con tantas dificultades ha confrontado desde su idealización, solo tiene como único objetivo, dar a conocer a las presentes y futuras generaciones, como a todos aquellos que vibran con la adecuación de una sensibilidad artística, la extensa y profunda obra de este pintor que corre el riesgo en parte de pasar desapercibido.

Y que en modo alguno ha tenido como objeto, el engendro de polémicas o de zaherir susceptibilidades de amigos o familiares. Únicamente en el encauzamiento de la verdadera vida de Isaac, dicha en forma más cruda y real, desdichadamente.

Debo aceptar que esta exposición sin la cooperación desinteresada y espontánea de los coleccionistas particulares e instituciones del Estado, nunca se hubiera podido efectuar. Por lo tanto quiero hacer un público reconocimiento hacia estos que permiten así, la difusión de la obra y el recuerdo de ese gran colega y amigo, hoy desaparecido: Isaac Benítez.