Jamón
A veces uno necesita saber la opinión de personas que por su nivel de vida conocen de “primera mano” realidades de los panameños que otros desconocen. Como no entendía mucho eso del alboroto de los jamones a ocho dólares, decidí visitar a los “más pobres de los pobres”. El famoso parque del Dominó estaba con sus habituales jugando y bochincheando, que es uno de los deportes preferidos del pueblo. Como siempre “La Panga”, la reina de las hojaldres, no daba abasto haciendo las deliciosas frituras. No tiene que ser Navidad para que tenga buen negocio. Se encontraba acompañada de “Cojinoa”, el flaco expescador de Puerto Caimito y su amigo el gordo “Tamboril”, quienes al igual que ella “buscaban el real” de manera honesta.
A mi pregunta “La Panga” dijo que el panameño es puro “flintin” en esto del jamón. Eso es por culpa de los gringos que nos enseñaron a comerlo hace muchos años. “En lugar de meterle a la gallina de patio y el bofe, ahora en Navidad se da el “tupé” de antojarse del jamón, explicó. “Tamboril” señaló que lo que sucede es que muchos se han pasado todo el año “en la lama” por la mala situación económica, “por eso ven en el jamón un premio por haber llegado Navidad”. “Cojinoa” afirmó que el jamón es comida de “rabiblancos”. “Como hay muchos panameños “igualados” lo quieren comer aunque sea una vez al año”, anotó. Realmente, no había sido convencido del porqué de lo ocurrido. Les pedí una opinión general del asunto.
Para “La Panga”, otra vez este gobierno demostró que no conoce realmente al pueblo “de a pie”. “Eso pasa porque los que gobiernan son puros “palos altos”, que solo bajan al pueblo para engañarlo pidiéndole votos”, alegó. “Tamboril” comentó que este presidente está “salado”. “Ni cuando quiere hacer algo le va bien. Mire que todavía no puede quitarse la sombra del gobierno pasado, que dejó obras que no han sido terminadas”, indicó. “Cojinoa” añadió que es muy fácil hacer eso con dinero de todos los panameños. Agregó “La Panga” que a lo mejor detrás de los benditos jamones lo que se quería era mejorar la imagen del gobierno, que muchos critican”.
Señalé como sociólogo que la “jamonada” demostró poca organización masiva. Tampoco pensaron en los muchos deseos del pueblo de comprar algo lujoso a bajo precio. También hay personas poco responsables, que ponen en peligro a viejos, discapacitados y niños. Hasta hacen lo que sea por conseguir varios jamones… Se rio “La Panga” y advirtió que hay de todo en este y otros pueblos. “A lo mejor creyeron que lo del jamón era un “inocente mariposa” adelantado”, explicó burlona.
