Opinión - 01/4/15 - 12:00 AM

Justicia selectiva

Un claro ejemplo de la justicia selectiva que impera en nuestro país se dio con la exviceministra del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) Susana “Susy” de Varela, quien actualmente es alta funcionaria de la Presidencia de la República en el actual gobierno.

La funcionaria llegó en vehículo al edificio Avesa, donde funcionan las fiscalías, probablemente después de las 5:00 p.m., subió la rampa que conduce directamente a la Fiscalía donde se practicó la diligencia y salió exactamente como llegó, es decir sin ser exhibida a los periodistas.

A pesar de que formaba parte de la directiva que aprobó la comida deshidratada, la funcionaria panameñista no enfrentó a la batería de periodistas, que cuan sabuesos de la noticia le caen a todo el que entre y salga por las puertas del Avesa.

Así como ella, hay otros panameñistas que andan de lo más campantes por esta tierra bendecida de Dios, uno de ellos es Bosco Ricardo Vallarino, exalcalde capitalino, quien ante las cámaras de televisión aceptó haber recibido coima para favorecer a la construcción de unos estacionamientos.

Igual trato reciben otros exfuncionarios, pero la Procuraduría ni siquiera se inmuta en llamarlos.

Qué decir del director del IMA, Edwin Cárdenas, cuyo nepotismo es lo de menos, cuando habría que investigarlos por los millonarios contratos que otorgó a su amigo ex grandes ligas.

Lo más seguro es que a “Susy” de Varela le den “base por bola”, como se dice en el argot beisbolístico en el caso de la comida deshidratada y, si es así, al resto de los mencionados también tendrán que darle la misma medida, ya que de lo contrario quedará claro que la justicia panameña es clasista, discriminadora y selectiva.