Opinión - 09/11/16 - 12:00 AM

La Patria

Por: Roquel Iván Cárdenas(Semper Gaudens) Catequista -

El pueblo de Israel peregrina por el desierto añorando un lugar de reposo, donde cada uno tenga sentido de pertenencia.

La carta a los Hebreos 11, 14 lo manifiesta de la siguiente manera: “Quienes así razonan demuestran que están buscando una patria.”

Habla de personas que se consideraban peregrinos en una tierra extraña a la que no pertenecen.

Por la fe este pueblo buscó su tierra de promisión pero lo más importante descubre esa tierra como una herencia de Dios. Los cristianos conocemos de una patria universal donde todo ser humano que quiera entrar es bienvenido y es la patria celestial.

El Señor nos prometió antes de morir que nos estaba preparando una morada para recibirnos a cada uno de nosotros. Pero también nosotros contamos con una tierra prometida puesto que también el Señor nos concede una herencia terrenal.

Un lugar de reposo y tranquilidad donde nos sentimos parte de algo. Ese lugar es nuestra patria. Descubrir la patria como aquella tierra que el Señor me dio, a la que amo y respeto no por un amor mal entendido que menosprecia a los demás, sino como una manifestación de ese amor que le debemos a Dios por todos los dones que recibimos de su mano benevolente.

Por eso la Iglesia nos enseña que el cuarto mandamiento se refiere también al respeto que debemos a nuestra patria. Es muy similar al amor que prodigamos a nuestros progenitores a los que les debemos tanto.

Ese amor nos lleva a comprender y respetar el amor que los demás le prodigan a los suyos. Por eso parte del amor a la patria es respetar la de los demás.

En este mes en particular oremos por nuestra patria que es un don de Dios.