La percepción de corrupción
Dice un viejo dicho que “la mujer del césar no debe solo ser honesta, sino parecerlo”. El adagio se aplica a la realidad actual de varias instituciones públicas que atraviesan por una crisis de credibilidad ciudadana.
Nos referimos al Tribunal Electoral y a la Asamblea Nacional. Los escandalosos casos de nepotismo descubiertos en la institución electoral que involucran a dos magistrados (Pinilla y Valdés) la han desacreditado ante la opinión pública, a tal punto que ha perdido credibilidad, ya que la percepción de corrupción es la que está imperando.
Por otra parte, la discusión sobre las reformas a la ley 5 que otorga a los diputados un blindaje frente a una eventual investigación penal, puso al descubierto que algunos “padres de la Patria” creen que están por encima de la ley y la Constitución.
Lo cierto es que la gran mayoría de los panameños percibe prácticas corruptas en estas instituciones, al margen de la realidad, lo que se impone son las percepciones y mientras los integrantes de ambas dependencias no hagan un esfuerzo sostenido para cambiar esta imagen, la misma persistirá en la mente de la gran mayoría de los panameños.
Deben implementar acciones comunicacionales, cambiar mentalidades y conductas, aprender a hacer análisis de coyuntura, medir resultados con base en indicadores para cambiar la mentalidad negativa de la que ahora gozan ante la sociedad panameña para ver si ganan credibilidad.
