Ley de vida
Al margen de los intereses sectarios que gravitan en los proyectos de ley impulsados por algunos diputados que solo buscan satisfacer interés de grupos, resulta loable la iniciativa de la diputada independiente Ana Matilde Gómez, para rescatar a los recién nacidos del abandono o la muerte de que son víctimas.
Al proyecto no le vemos ningún sesgo político, al contrario, de su letra y espíritu se desprende un sincero deseo de solucionar un problema, que desde hace muchos años aqueja a la sociedad panameña que es la alta tasa de recién nacidos que son abortados o abandonados al nacer o asesinados por sus madres, en su gran mayoría mujeres jóvenes y adolescentes desnaturalizadas por la desesperación del embarazo no deseado.
De aprobarse la iniciativa, los hospitales públicos y privados, así como las estaciones de bomberos se convertirán en centros de recepción de recién nacidos, a los que su progenitora puede entregar siempre que no tengan más allá de tres días de nacidos y sin señales de maltrato.
Los bebés serán entregados a un organismo denominado Sistema de Protección al Recién Nacido Víctima del Abandono (Sisprenva), que hará lo propio para que tengan un calor de hogar a través de los llamados Hogares Acogentes.
Muchas niñas y adolescentes por ignorancia y desesperación matan al fruto de su vientre, con esta iniciativa, tienen la oportunidad de dar vida y más adelante, cuando maduren psicológicamente, la posibilidad de recobrar a ese bebé.
Frente a la ausencia de políticas públicas coherentes en materia de salud sexual y reproductiva, con un gobierno que en este tema utiliza la política del avestruz, esconder la cabeza; el proyecto de Gómez puede contribuir a solucionar este drama social.
Ojalá, que sin sectarismos politiqueros, el resto de los diputados hagan suya esta iniciativa.
