Liderazgo
“En política no hay sorpresas, sino sorprendidos”, reza un viejo refrán de la política criolla, que bien puede aplicarse al triunfo del diputado Carlos Afú.
A pesar del despiadado ataque lanzado por las televisoras y diarios del poder económico, el pueblo santeño reiteró -ahora con mayor fuerza- su respaldo al candidato opositor.
De esa forma salieron derrotados no solo Ovidio Díaz, sino el mandatario Juan Carlos Varela, los medios que perdieron toda su objetividad y el cogobernante PRD.
El pueblo reiteró claramente el veredicto que dictó el 4 de mayo: la Presidencia a Varela, pero en el Órgano Legislativo quieren a la oposición, sobre todo a diputados del CD.
Hay que destacar una cualidad fundamental del verdadero político, la cual es el liderazgo, esa capacidad espiritual de concitar la energía y la voluntad hacia grandes realizaciones colectivas.
La campaña electoral en el circuito 7-1 estuvo rodeada de mucha controversia. Por un lado, las denuncias contra antiguos cargos de la anterior administración, que se pensaba iban a influir sobre los resultados electorales, y por el otro, la alianza entre el oficialismo y el partido de oposición complaciente, bajo el supuesto de que ello iba a garantizar el triunfo de Díaz.
Otro elemento, no menos importante, fue el papel jugado por los grandes medios audiovisuales, quienes desde el principio, asimilados a una agenda político-mediática, hicieron campaña al oponente de Afú, yendo más allá de su función informativa y convirtiéndose en verdaderos “camping manager” del candidato perredista.
Con lo que no contaban era con el acendrado liderazgo, que a través de los años ha desarrollado Afú, basado en el conocimiento profundo de la psicología del santeño, que se basa en el honor, la amistad, la confianza y en esa serie de valores ancestrales que se han perdido en otras regiones del país.
Contra ese liderazgo se estrelló la maledicencia, el bochinche, la compra de los adversarios de Afú, quien ha sabido descifrar al pueblo que le ha sido fiel durante 25 años que tiene de ser diputado.
Los derrotados el domingo no entendieron que a los santeños nadie los puede obligar a votar por un candidato que no quieren, por esa imposición foránea fue que los panameñistas y perredistas de base no votaron por Díaz, sino por Afú.
