Opinión - 01/12/14 - 11:06 PM

¡Llegó diciembre!

Llegó diciembre, el más esperado. La economía se activa, el ahorrista adquiere ese producto para el cual estuvo preparándose; el obrero informal genera buenos ingresos; los

Yadira Roquebert

Llegó diciembre, el más esperado. La economía se activa, el ahorrista adquiere ese producto para el cual estuvo preparándose; el obrero informal genera buenos ingresos; los empresarios incrementan sus arcas, los empleados esperan sus aguinaldos; nuevas relaciones; cambios de residencias, pero sobre todo, es la época del perdón, reconocer errores, compartir, solidarizarse, aprender a amar con defectos y virtudes e iniciar un nuevo año con propósitos, metas y amor por la familia, amigos y compañeros.

Se trata del mes en el que circula mucho dinero, llegan los ahorros que se lograron alcanzar a través de cuotas o cooperativas, que te hicieron participar en actividades económicas, que exigieron sacrificio, compromiso y dedicación, lo que amerita que se administre de la mejor forma posible. Igual sucede con todos los empleados del sector público y privado, que recibe un dinero extra, es saberlo administrar, adquirir lo que se ha deseado, sin descapitalizarse, como dice mi hija Betsy. Es decir, no se lo gaste todo.

Con este mes, también se inician nuevas relaciones, ya sea de trabajo, amistad o sentimental, y es parte de los nuevos propósitos que el ser humano se traza en la vida y que lo hace crecer como profesional y miembro de una sociedad basada en la familia, a la que todos estamos llamados a cuidar y preservar, para beneficio de la nueva generación. A mis hijos Félix y Roseline, nuevos esposos, quienes se inician en este nuevo rol, que no es fácil, mis bendiciones y parabienes.

Con diciembre, también llega la época del perdón, el Nacimiento del Niño Jesús, quien dio su vida para salvarnos, es un claro ejemplo para perdonar, reconciliarse y dar amor. Somos seres con defectos y virtudes, caracteres diferentes, pero todos hijos de Dios, llamados a cumplir una misión, quizás eso nos hace diferentes.

Este mes nos llama a solidarizarnos con los que menos tienen, y eso es compartir. Roly, mi hijo menor, comparte su cumpleaños con los niños de las Aldeas SOS, y eso es ejemplo de solidaridad y amor. En unos días, es la Teletón, y en mi Panamá, el país de las oportunidades, damos verdadero ejemplo de hermandad.

Que este diciembre que se inicia nos llame a la reflexión, cambiemos lo que haya que cambiar; mejoremos lo que haya que mejorar, pero siempre unidos, sin rencores y resentimientos, valorando el día a día, y amando a la familia.