Lo que Dios es capaz de perdonar
En este mensaje tratamos el caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net: «No sé si Dios pueda perdonarme. Es mi segundo
En este mensaje tratamos el caso de una mujer que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net:
«No sé si Dios pueda perdonarme. Es mi segundo aborto, y además hace más de un año que he estado engañando a mi marido con un hombre casado. Soy consciente de que eso está mal ante Dios. Por eso es mi pregunta, si Dios puede perdonarme todavía, ya que yo, sabiendo que está mal, lo hice... Quiero acercarme a Dios, pero me da vergüenza. Siento que no merezco nada de Él».
Este es el consejo que le dio mi esposa:
«Estimada amiga:
»Tiene razón. Usted ha hecho cosas muy malas. Con razón se siente avergonzada y está arrepentida. Destruyó dos vidas, quebrantó sus votos nupciales y ha mentido a fin de encubrirlo todo desde el principio. ¿Podrá, entonces, perdonarla Dios?
»Para dar con la respuesta, debemos investigar a ver qué dice la Biblia al respecto...
»La Biblia dice: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito para que todo el que cree en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Así que Dios nos ama a tal grado que sacrificó a su único Hijo para que pudiéramos recibir el perdón y tener vida eterna. Envió a su Hijo Jesucristo a fin de que naciera solo para que posteriormente pudiera morir como la paga de los pecados que usted y yo hemos cometido.
»Al pecado se le ha comparado con el caerse desde un precipicio. Uno no puede caerse un poquito. Una vez que se cae, es hasta el fondo. Cuando uno peca, no hay pecado pequeño ni mediano ni grande. Cualquiera que haya sido el pecado, necesita el perdón de Dios.
»Sin embargo, no es automático el perdón. El apóstol Juan nos dio estas instrucciones: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad”. Cuando usted le pide a Dios en oración en sus propias palabras, la confesión que hace tiene que estar acompañada del arrepentimiento y de la decisión de dejar de engañar a su esposo. Si está sinceramente arrepentida, entonces estará igualmente agradecida al saber que Dios la ha perdonado y le ha dado la oportunidad de volver a comenzar. Y esa gratitud y esa libertad de la culpa le ayudarán a comenzar una vida en la que desea agradar a Dios todos los días».
