Opinión - 11/12/16 - 12:00 AM

Los chinos de Venezuela hacia Panamá

Por: Por: Julio César Caicedo Mendieta Colaborador -

Este comentario es el eco de los cafetines Penonomeños, en donde se escuchan conversaciones sobre asiáticos que han venido huyendo de Venezuela, y que poco a poco se están instalando en Coclé y que también han visto con buenos ojos los bolsones poblacionales de Azuero y Santiago en donde bullen libremente los dólares. Pero esta nueva diáspora causada por el fracasado castro-chavismo no solamente está revisando los negocios instalados por sus paisanos, los han visto caminando por las orillas de las quebradas, en membrillales y rastrojos con agua cerca, para instalar gallineras, criaderos de patos y porquerizas, se trata de experimentados en sus quehaceres pues revisan mapas, cifras y accesos viales demostrando desconfianza cuando discuten entre ellos. Es decir parecen ser un poco diferentes a la mayoría de los amigos chinos ya instalados quienes han aumentado nuestro PIB en el sector comercial y servido eficientemente a las licoreras enfermando al pueblo panameño con el guaro de la manera más eficiente posible pues a estas alturas del siglo 21 el último precipicio de La Barreta, los Guabos y Bajo mono cuenta con un minisúper recargado con pintas y seco.

Está claro, que nosotros los panameños no somos competencia para los chinos, la única competencia de ellos es: El chino que no ha “llegao”. Entonces sería propicio que esos sujetos que gozan de una herencia de 4,000 años de experiencia sean invitados por los gobiernos a desarrollar proyectos que puedan exportar productos hacia la propia China continental y que alivien la situación de pocas oportunidades de empleo en Panamá. Los chinos que vienen en estos tiempos traen estadísticas de Panamá y no vienen a dar palos a ciegas ni a soplar para ver si la flauta pita. La China actual ha tenido que alquilar grandes globos de tierra a sus países fronterizos para producir legumbres y granos pues se viene una hambruna en el planeta de Padre y Señor nuestro.

Panamá debe prepararse por los destierros masivos que seguirán provocando el fiasco Venezolano y la eterna guerra Colombiana.

Pero nuestra eficiencia es tal que cuando hay producción de arroz no hay donde guardarlo y si existe un silo en buen estado, si está mojado el grano no se recibe y cuando está seco, menos porque si no guardan el maíz en ellos se nacen los granos pegados a la mazorca. Es pocas palabras somos como la gata de Doña flora. Con el perdón de Uds yo fui el único que escribí sobre el triunfo de Donald Trump y como me estoy cansando , le voy a pedir que revise las letras chiquitas del tratado canalero y que encargue al país por seis años a gente muy parecida a Ricardo Martinelli o a Pipo Virzi (único que vendió mi libro“como cagar en el monte”en sus supermercados del interior) y apreciarán entonces el dinámico movimiento de plata en este país como si fuera maíz calilla en saco roto.