Opinión - 07/12/16 - 12:00 AM

Madre de las madres

Por: Roquel Iván Cárdenas Semper Gaudens -

Ser madre es un don tan grande, que hasta Dios quiso tener una. La madre de Jesús, la Virgen María es descrita en la Biblia como la llena de gracia, como la mujer bendita entre las mujeres y la que todas las generaciones le llamarán bienaventurada. Definitivamente, vale la pena conocer aquella que es digna de tales elogios.

Pero primero debemos hacer algunas aclaraciones:

La Virgen María no es una diosa, sino un ser humano muy especial adornado con dones y privilegios especiales por ser la Madre de Jesús.

La Virgen María es una persona, aunque es conocida por diversos nombres a los que llamamos advocaciones.

La Virgen María no hace milagro ella solo apoya nuestras oraciones ante Dios o intercede por nosotros, porque el único que puede hacer milagro es Dios.

Todo el cariño y respeto especial que le tenemos a la Virgen surge de su relación única y especial con Jesús.

Los católicos adoramos a un solo Dios, tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A la Virgen solo la veneramos, es decir, le prodigamos un respeto y cariño especial por su relación única con Dios.

Por ejemplo, la Biblia recibe un respeto muy especial, a pesar de ser un libro porque contiene la palabra de Dios. La Virgen María recibe un cariño y respeto especial porque por ella entró, en ella habitó y ella cuidó la Palabra hecha carne, Jesús. Gracias a la Virgen María y el sí que le dio a Dios de manera voluntaria el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Por ello y muchas razones más, a la Virgen María la consideramos la Madre de las madres. ¡Viva el corazón Inmaculado de María!