¡Maldad!
La decisión de la jueza decimotercera de circuito penal, Alina Hubiedo, de ordenar a la fiscal primera anticorrupción, Tania Sterling, remitir a su despacho el expediente iniciado contra el presidente de NEXtv y exdirectivo de la Caja de Ahorros, Riccardo Francolini, y otros por haberse vencido la prórroga concedida, demuestra la mala fe y maldad que anima la actuación de ciertos agentes de instrucción.
Es un hecho que la también fiscal ordenó la conducción y detención de Francolini cuando ya se le había vencido el término para concluir su investigación, lo que constituye un abuso de autoridad y extralimitación de funciones.
Ignorancia no creemos, ya que entonces motu proprio (por propia voluntad) debería renunciar al cargo, porque no sirve para ejercerlo, más bien pareciera maldad porque igual receta le aplicaron a José Raúl Mulino y Alejandro Garuz, a quienes les decretaron la detención preventiva, de ambos, fuera del término de la investigación.
Lo cierto es que los fiscales que incurren en estas prácticas pueden ser imputados penalmente y también demandados por la vía civil, por los daños que causan a las personas con su antijurídico proceder.
En este punto nos preguntamos ¿cuántos expedientes habrá fuera de término y con prórrogas vencidas que no han sido remitidos al Órgano Judicial? ¿Cuántos habrán sido detenidos en investigaciones cuyo término ya pasó?
Todo indica que estos fiscales no están actuando conforme a Derecho y lo más honorable y procesalmente correcto es que en el caso de Francolini y otros, se decrete la nulidad de todo lo actuado fuera de los términos, tal como correctamente hizo el juez quinto penal a cargo que ordenó la nulidad de todo lo actuado en los casos de Mulino y Garuz.
Maldad…maldad…maldad y nada más que maldad es lo que ha ocurrido con el directivo de NEXtv y todo tiene un trasfondo político, que es acallar las voces críticas ante los desaciertos del actual Gobierno.
