Mareos y problemas de equilibrio en los niños
La mayoría de las personas se sienten mareadas de vez en cuando. Los niños, al igual que los adultos, a veces pueden sentir mareos o inestabilidad. Pero si esa sensación se repite o interfiere con la vida cotidiana, podría ser un signo de un trastorno del equilibrio.
La mayoría de los problemas de equilibrio son temporales y fáciles de tratar. Pero estos problemas también podrían ser un signo de una enfermedad más grave que podría tener un impacto duradero. Aprenda a reconocer los signos de mareos o problemas de equilibrio que podrían requerir una visita al médico.
Los expertos sospechaban desde hacía tiempo que los mareos y los problemas de equilibrio con frecuencia se pasan por alto y no se tratan, pero no entendían por completo el alcance de este problema. Es por ello que los NIH apoyaron la encuesta nacional de mayor alcance hasta la fecha para obtener información sobre esos trastornos en los niños. El estudio incluyó datos sobre casi 11.000 niños de entre 3 y 17 años.
Los investigadores descubrieron que más de 1 de cada 20 niños estadounidenses tenía mareos o un problema de equilibrio, y que solo un tercio de ellos recibió tratamiento el año anterior a la encuesta.
Nuestro sentido del equilibrio es un proceso complejo. Se maneja mediante señales entre el cerebro, los oídos, los ojos y sensores en las articulaciones y otras partes del cuerpo. Este intrincado sistema ayuda al cuerpo a monitorear y mantener su posición mientras usted se mueve durante el día, sin tener siquiera que pensar en ello. Pero si cualquiera de estas muchas señales sensoriales falla, su sentido del equilibrio puede debilitarse.
Es probable que el pediatra de su hijo le pregunte cuándo aparecieron por primera vez los síntomas, cuánto duran, con qué frecuencia aparecen y qué medicamentos está tomando el niño. Examinará los ojos y los oídos de su hijo y tal vez le haga pruebas de audición y equilibrio. El médico podría derivarlo a un especialista, como un otorrinolaringólogo, médico especializado en el cuidado de oídos, nariz y garganta.
El tratamiento dependerá de la causa subyacente. La buena noticia es que la mayoría de los mareos y problemas de equilibrio en los niños es temporal y tratable. Aun así, es importante consultar a un profesional de la salud si observa cualquier problema.