Más burocracia
La decisión aprobada por el Consejo de Gabinete de crear un nuevo viceministerio adscrito a la Cancillería revela un doble discurso de la administración gubernamental en su política de contención del gasto público, y lo que crea es más despilfarro al erario nacional.
Ese proyecto que busca crear un nuevo viceministerio de “Asuntos Multilaterales y Cooperación” es totalmente injustificado, si precisamente para eso existen dependencias de la actual Cancillería.
De prosperar este adefesio administrativo, lo que conlleva es a más gastos de planilla innecesaria y un aumento en la burocracia. Por otro lado, no sería de extrañar que pongan al frente de ese ente a un allegado o amiguito de la actual administración sin los créditos ni la formación necesaria para un cargo similar.
En Panamá existe una gran cantidad de especialistas en Relaciones Internacionales, expertos en técnica diplomática, que no encuentran trabajo y andan por allí con el diploma bajo el brazo, manejando taxis o ejerciendo oficios ajenos a su formación.
Eso es así porque históricamente el servicio diplomático y consular panameño se ha convertido en un botín político o el espacio idóneo para nombrar a las amigas y/o familiares de los gerifaltes de turno, amén de sinecuras e inmorales canonjías.
Es por ello que nuestro servicio exterior es deslucido y lánguido, atrás quedó el talento de un Ricardo J. Alfaro, un Aquilino Boyd, un Jorge Illueca, ahora lo que tenemos son improvisados, que no pierden el tiempo en dejar mal el nombre de Panamá.
Desprendámonos de ese burocratismo de crear instituciones innecesarias, y nombremos diplomáticos de carreras idóneos, solo así se le dará lustre a nuestro servicio exterior.
