Memoria corta
Es legítima la lucha contra las lacras sociales que afectan y han afectado al Estado panameño y una de estas es la corrupción que debemos procurar que sea desterrada de la praxis política criolla.
Sin embargo, llama la atención, que para los señorones de la llamada sociedad civil, la corrupción se inició hace cinco años atrás. Tienen memoria corta, muy convenientemente.
Triste memoria selectiva de estos individuos, ya que es un hecho histórico que Panamá vivió 21 años de dictadura, donde se asesinó, se robó, se exiló y hasta hubo una invasión extranjera para que la libertad llegara a nuestros lares.
Resulta también de lo más curioso, que muchos de los que hoy despotrican contra la “corrupción” fueron los mismos que ayer y antes de ayer se beneficiaron de las prácticas que ahora critican.
El PRD tras la invasión dejó un sobregiro de casi $900 millones en el Banconal, por lo cual sus ejecutivos fueron procesados por peculado. Igual sucedió en la Caja de Ahorros.
En ese coro "anticorrupción con amnesia" también está un excontralor, que hoy critica de todo y a todos, pero le perdonó casi $400 millones en impuestos a un banco privado. Los abogados que hoy se presentan como paladines de la justicia, eran conocidos como el “Club La Llave”, porque se aprovechaban del tráfico de influencias para descongelar cuentas de los militares y de narcotraficantes. Empresarios en cuyo banco se lavaron millones de dólares de Rayo Montaño y que por eso presionaron la salida de un fiscal antidrogas.
Ahí tenemos a los dos representantes panameñistas de la Asamblea Legislativa en la Junta Directiva del Programa de Ayuda Nacional, allí tenemos al actual presidente de ese órgano del Estado –panameñista por cierto- que también se benefició del PAN.
Vemos a excontralores, exministros, empresarios que hicieron negocios con los militares, gente que se benefició en todos los gobiernos, quienes ahora hablan de corrupción, pero qué raro, la corrupción para ellos empezó en el 2009.
Señores, la corrupción debe ser investigada y castigada, pero no selectivamente, y menos que reconocidos corruptos piensen que en Panamá se perdió la memoria histórica o que la mayoría de los panameños somos tan pendejos de creer que ese mal nació en el 2009.
