Opinión - 05/12/16 - 12:00 AM

Mezcla

Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

Si desde el enfoque de la Sociología de la Comunicación quisiéramos definir en una sola palabra al mes de diciembre… diríamos que sería “mezcla”. En tan solo un mes se mezclan diferentes situaciones sociales, económicas y psicológicas. Aunque algunos piensen que las canciones navideñas y las risas de los niños son “iguales para todos”, en la vida real esto no es así. Es un mes en el que se ríe y llora mucho. A la vez que estos días inundan positivamente las almas de varios, hay otros que sufren la amarga realidad de las limitaciones y diferencias…

Tampoco es cierto el lema de Turismo para los Carnavales que somos “un país en fiesta”. Claro que muchos panameños son alegres y parranderos. En regiones como Azuero es un chiste que “hay una fiesta cada fin de semana en algún poblado”. Pero como se vio con el lamentable “rozón” del huracán Otto, también sabemos sufrir y condolernos por el prójimo. No crean que la llegada del Niño Dios y Santa Claus en diciembre llena de risa a todos los niños panameños. Desde pequeño en la calle 1.ª Parque Lefevre donde viví, me di cuenta de que los juguetes marcaban diferencias entre tipos de familia en el aspecto económico. Mientras algunos amiguitos recibían los juguetes que pidieron, otros lloraban porque a ellos no les llegaron. A veces querían arrebatarle el juguete al vecino diciendo: “eso era para mí”.

Esas diferencias sociales que son lógicas en cualquier sociedad se mantienen, a pesar de que no se les puede criticar… Mientras padres gastan cantidad de plata en juguetes lujosos y complicados, otros tienen que conformarse con uno barato “porque no hay” plata. En estos momentos en que se da un bajón en la economía esa diferencia se notará más. Me pregunto si podremos cantar “Noche de Paz” sin recordar la inseguridad del país, aunque digan que es solo “percepción”. ¿Cuántas familias sufrirán por la ausencia de seres queridos que se los llevó la vorágine de violencia no solo por narcotráfico y pandillas? También por el estrés ciudadano que hace que se desborden pasiones entre vecinos y en la familia, con el aumento de la violencia doméstica.

Más allá de este mes de mezclas estarán los jubilosos porque dieron regalos costosos… al lado de muchos que se sentirán frustrados porque no había dinero para lujos. Por eso será difícil encontrar una canción de Navidad que la cante todo el pueblo. Ni hablar de “Arbolito, arbolito”… ¡Dependerá del precio que tengan este año!