Opinión - 17/4/15 - 12:00 AM

‘Mi esposa no deja las telenovelas’

En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net:

«Mi esposa... no deja las... telenovelas. ¡Hasta se cree protagonista principal! Le veo conductas raras. Nosotros buscamos paz, amor y bendiciones de Dios, incluso prosperidad. Pero esta actitud me parece negativa».

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimado amigo:

»... Si bien su pregunta tiene que ver específicamente con las telenovelas, este consejo tiene que ver con la mayoría de los medios de comunicación social que optemos por ver o escuchar...

»Algunas personas bien pudieran cuestionar por qué tenemos el derecho de juzgar cuáles normas morales son “buenas” y cuáles son “malas”. ¡Y tienen razón! No tenemos ese derecho. Pero los que creemos en la Biblia también creemos que las normas de moralidad deben basarse en los Diez Mandamientos y el resto de las Sagradas Escrituras. Creemos que Dios nos dio mandamientos, pautas y normas a fin de que tuviéramos menos problemas en esta vida...

»A pesar de que creemos que es moralmente malo tener relaciones sexuales antes de casarse, es indiscutible que en los programas de televisión proliferan hombres y mujeres que al parecer están convencidos de que el tener relaciones sexuales es una diversión que no tiene un sentido profundo ni consecuencias personales y sociales... Cuando los vemos actuar, y comienza a interesarnos lo que les pasa, es posible que poco a poco comencemos a justificar sus decisiones, aunque al principio no estuviéramos de acuerdo con ellos.

»Cuanto más vemos esas imágenes, más borrosos se vuelven los límites. Lo que antes siempre era malo ahora parece justificarse en ciertos casos. Lo que en tiempos pasados nunca hubiéramos siquiera considerado es ahora una buena posibilidad. Nos están lavando el cerebro con la repetición constante de valores morales cuestionables como si fueran la norma ideal para nosotros. Y lentamente se ven afectados nuestros valores de un modo que nunca quisimos que sucediera...

»[Así que] vea algunos programas con su esposa, y luego conversen juntos acerca de los valores que expresan. Oren juntos y pídanle a Dios que les dé sabiduría al tomar decisiones con relación a los programas que presentan los medios de comunicación».