Miembros de su cuerpo
"Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos… Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia", Efesios 5:29-32.
El secreto es revelado a todos, pero no todos tienen el Espíritu Santo que da el entendimiento porque Dios no muestra sus misterios a los que están en la esclavitud de la carne y del mundo. Los santos de Dios somos carne y huesos de Cristo en su cuerpo, que es la única y verdadera Iglesia de Dios, la congregación de los santos, santificados, justificados y salvados por Cristo.
Cristo es la Iglesia y es en el Espíritu que nos congregamos en Cristo. Nadie puede entrar o salir de Cristo por su voluntad porque somos hechos hijos de Dios en Cristo, no por voluntad humana. Nadie se puede justificar o salvar a sí mismo. Todos los que no están en Cristo están en error y pecado de muerte porque no creen a Cristo.
Todo este misterio se refiere a Cristo como la Iglesia (Efesios 5); no a las falsas religiones católica, evangélica, mormona, adventistas, falsos testigos, etc., que siguen, adoran y creen a hombres, edificios y falsos apóstoles. "A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha", Efesios 5:27.
Contradicen la palabra los falsos que dicen que no hay iglesia perfecta. Solo Cristo es perfecto y nosotros con Él. Porque ellos no son la Iglesia en Cristo, están llenos de fornicación y prostitución espiritual, adoración del dinero, las riquezas y la vanidad de este mundo. Son sinagogas de Satanás de falsos apóstoles, políticos y empresarios religiosos. Huyan de la falsa iglesia del anticristo.
Soy testigo fiel de Cristo y les digo que Dios es justo para perdonar a los que se arrepienten. Vendan las mansiones, sacos de 2,000, los “humers” y repartan el dinero a los pobres. Ven pronto, Señor Jesús. Amén.