Opinión - 17/11/14 - 11:54 AM

Mundo

Los médicos estaban asombrados. Indígenas de Kuna Yala (hoy Guna Yala) decían que la varicela mataba a los niños. No aceptaban los conocimientos científicos de los doctores,

Milcíades Ortiz

Los médicos estaban asombrados. Indígenas de Kuna Yala (hoy Guna Yala) decían que la varicela mataba a los niños. No aceptaban los conocimientos científicos de los doctores, quienes sostenían que esa enfermedad no era mortal. Alguien conversó con una madre de ese pueblo originario. Ella señaló que cuando el niño estaba ardiendo en fiebre... lo metía al agua para refrescarlo. Luego el niño moría... de pulmonía.

Son los niños los seres humanos más vulnerables por razones de su corta edad, y un cuerpo sin defensas. Es terrible saber que al año muere un millón de bebés en las primeras horas de su vida. Muchas de las muertes de recién nacidos se debe a que la madre no recibió atención médica adecuada. Antes de llegar a los cinco años, en el planeta habrán muerto seis millones y medio de niños.

Aquí en Panamá, en las comarcas hace años fallecían miles de niños por la desnutrición, que permitía que enfermedades comunes acabaran con los menores. Ese mal afectaba a siete de diez niños. Menos mal que ahora esas cifras han disminuido.

Las macabras estadísticas mundiales indican que cada cinco minutos muere un niño por causa de la violencia social. Es curioso que siete de diez niños fallecidos vivían en países en paz. Las guerras internas a veces usan a chiquillos, pero no son la mayoría. Las desgracias infantiles no solo son de falta de atención médica y hambre, sino de carácter abusivo, lo que afecta la personalidad del niño. Allí se cuentan los abusos sexuales y maltratos físicos exagerados.

No existen cifras mundiales de esta situación porque muchos casos no son denunciados a las autoridades. Dudan de que habrá justicia y porque algunos autores de esa violencia están relacionados con familiares. Se sabe que en el país africano de Kenia, una de cada tres niñas y uno de cada seis niños ha sufrido abuso sexual.

Por eso hay que destinar los fondos necesarios y el personal técnico adecuado para que aquí no sigan falleciendo niños por causas que podían evitarse. Una de ellas son las vacunas. Hay padres que por diversas razones no vacunan a tiempo a sus hijos y los ponen en riesgo de sufrir enfermedades. Cualquier campaña de vacunación debe tener el respaldo de la comunidad.

¿Tiene un hijo pequeño? ¡Dele un abrazo y cuídelo!