Opinión - 07/2/15 - 12:00 AM

No al impuesto del combustible

Por: Carlos Christian Sánchez / Columnista -

T odo panameño desea llegar a la edad dorada, poseer una jubilación por el arduo trabajo realizado en una vida. Pero para la mayoría de los ciudadanos retirados, el elevado costo de la canasta básica, el alza en la tarifa eléctrica y el mal servicio de transporte generan graves dilemas en la logística cotidiana de los adultos mayores.

Por años, hemos visto a un grupo aguerrido de jubilados y pensionados luchando en las calles, desde el gobierno del presidente Martín Torrijos hasta la presente administración de Juan Carlos Varela. Como era de esperarse, tras las presiones de los liderados por Eladio Fernández, estos habían logrado la promesa del mandatario de turno de resolverles su exigencia. Pero no todo lo que destella es oro.

De repente, un ‘brillante’ funcionario panameñista se le ocurrió improvisar, sugiriendo colocar un impuesto de 5 centavos por litro de combustible para permitir un aumento a la tercera edad. Que con el gravamen se obtendrían 100 millones de dólares, de los cuales $80 millones se destinarían hacia los jubilados, mientras que $20 millones para al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social (CSS).

La propuesta del gobierno varelista ha sido ampliamente rechazada por todo el pueblo panameño, incluso por los gremios de jubilados, puesto que el aumento propuesto ni serviría para sus expectativas. Gravar el combustible sería una ruleta rusa: el precio del crudo es muy volátil en los mercados mundiales. Si sube, todo se encarecería más.

También queda en evidencia la improvisación de las autoridades de turno. En vez de colocar un impopular impuesto al combustible, ¿por qué no se establecen gravámenes al licor, al tabaco, a los ‘Push Button’, los juegos de azar o sacar fondos de las ganancias obtenidas del Canal de Panamá para los jubilados?

En la semana que termina, el gobierno panameñista sufre un tremendo revés por el intento de colocar un gravamen al combustible, puesto que incumple con su promesa de campaña de ‘no colocar más impuestos a la clase media’. Es más, hasta los medios y periodistas aliados al varelismo no podían ocultar el rechazo popular a la iniciativa gubernamental. Cuidado con el costo político.

Como dijimos, el panameño despertó tras el bombardeo mediático y abrió los ojos ante la incapacidad de las autoridades en el manejo de la cosa pública. Ya veremos si aguantan la presión, de aquí al 2019.

Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigos…