Opinión - 06/12/14 - 11:48 PM

No es inferior a nadie

El complejo de inferioridad es un sentimiento muy triste, doloroso y trágico. Muchas personas poseen buenas cualidades, grandes atributos morales, espirituales y emocionales, tienen conocimientos

El complejo de inferioridad es un sentimiento muy triste, doloroso y trágico. Muchas personas poseen buenas cualidades, grandes atributos morales, espirituales y emocionales, tienen conocimientos y experiencias muy positivas y están capacitadas para triunfar tremendamente en un campo profesional determinado; pero padecen de un profundo y terrible complejo de inferioridad. Estas personas fracasan, no por falta de cualidades, sino por una imagen tan negativa, un concepto tan pobre de sí mismos, por un pensamiento tan triste de sus capacidades y de lo que son como personas. Sucumben catastróficamente en el fracaso por creerse inferiores. Por lo menos el 95% de las personas sienten en sus vidas algún sentimiento de inferioridad y para millones de individuos esto es una seria barrera para alcanzar la felicidad y el éxito.

Lógicamente, todos tenemos cualidades, talentos, conocimientos y experiencias que otros no tienen. Quizás nunca podremos pintar como Picasso, cantar como Plácido Domingo o batir el record de velocidad de 500 metros. El hecho que uno no se desenvuelva con tanta habilidad como otros individuos que han sobresalido en deportes, el arte, la música o la ciencia no significa que uno sea menos que ellos. No es saludable compararse desfavorablemente con personas que han destacado en ciertos campos ni permitir que esto le produzca sentimientos de inseguridad ni que opaque su existencia.

El sentimiento de inferioridad se origina cuando nos juzgamos y comparamos con las normas de otras personas, no con las nuestras. Hay personas que alimentan cada vez más su complejo de inferioridad al compararse a individuos que sobresalen en otros campos y, a un nivel inconsciente, tratan de ser igual a ellos. Como cada ser humano es diferente y no puede ser igual o idéntico a otro, se frustra y aparece con más crudeza el complejo de inferioridad.

Muchas personas se acomplejan, sufren de envidia y caen en una amargura terrible por tener la idea totalmente errónea de que tienen que ser como otros. Cada persona es como Dios la ha creado, única e irrepetible, diferente a cualquier otra, con sus propias cualidades, habilidades y virtudes. Es absurdo fijarse en otros para averiguar cómo tiene que ser.

El Dr. Norton Williams, un célebre psiquiatra, expresó que la ansiedad del hombre moderno y sus sentimientos de inseguridad tienen origen en la carencia de fe en sí mismo y que la seguridad interior solo puede hallarse al encontrar dentro de sí esa individualidad única y distinta, la cual es afín a la idea de haber sido creado a la imagen de Dios.

Él puede hacer maravillas en su vida y ayudarle a eliminar su sentimiento o complejo de inferioridad. Con Él usted vence cualquier cosa, porque con Dios, usted es invencible…