Opinión - 11/11/16 - 12:00 AM

No guían a los santos

Por: Carlos Singares e Itzel de Singares Siervos del Señor -

"Yahweh dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado”, Números 20:12. Dios ordenó a Moisés hablarle a la roca que es el símbolo del Cristo (sobre esta roca edificaré mi Iglesia); al desobedecer a Dios los castigó por no creer en Cristo y solo permitió que de todos los que salieron de Egipto (de la esclavitud del pecado) dos entraran a la tierra prometida (la salvación en Cristo que nos libera de la muerte del pecado).

¿Cómo podemos creer que un blasfemo y falso apóstol pueda entrar al Reino de los Cielos si con una mano dice predicar a Cristo y con la otra agarra dinero para blasfemar que Dios pacta con él y los que lo siguen por una bolsa de fantasía y pecado?

El pueblo perece (muere en pecado) por ignorancia, esto es desconocimiento de Dios. ¿Puede una misma fuente echar agua amarga y dulce a la vez? ¿Puede un impostor predicar a Dios y proclamar el amor al dinero? Moisés y Aarón fueron desechados por Dios, pues no les permitió llevar al pueblo a conocer la tierra prometida: “El Reposo de Dios que es Cristo”.

Cristo no derramó su sangre para que lo blasfemen usándola para lavar a cuanto perro y gato se les ocurra a estos hijos del infierno y su falsa doctrina de prosperidad con la que han hipnotizado a millones amantes del dinero.

Sus seguidores siguen tan pobres como siempre, y el falso apóstol cada día se hace más millonario a costa de la religión convertida en negocio. Vuelvan de su mal camino y Dios es misericordioso para perdonar a todo aquel que se arrepienta.

"En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas", Colosenses 2:3-4. Esta es la riqueza que Cristo nos hereda, se trata de la vida eterna en el Espíritu Santo. Amen.