No son de Dios
"...Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros", 1 Juan 1:7-8.
Primero dice que la Sangre santa y pura de Cristo nos limpia de todo pecado; seguido, que vive en mentira el que cree que no peca. ¿Parece una contradicción? ¿Cómo podemos estar limpios de todo pecado, pero seguir pecando? Cristo es quien limpia de pecados, Él es sacrificado, siendo sin pecado, (1 Cor. 5:21), por la salvación de los pecadores: "Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo", 1 Juan 2:1-2.
Debemos permanecer en la Verdad que es Cristo por la fe que solo Él nos ha dado, en la congregación de los santos; en la comunión de la Iglesia espiritual, en el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia verdadera. Es Dios quien por medio de Cristo nos santifica y perdona nuestros pecados: "Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido... El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio.
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios", 1 Juan 3:6-9. La revelación de la verdad en Cristo no es para los que están predicando la falsedad de la prosperidad, ni para los que están fuera de la congregación de los santos que es el cuerpo de Cristo. "Amados, no creáis a todo espíritu (persona), sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo", 1 Juan 4:1. Amén.
