Opinión - 01/1/16 - 12:00 AM
Nuevo
Hay personas que no aceptan eso de los diferentes días y meses. Sostienen que todos son iguales y lo único distinto son las estaciones seca y lluviosa. Pero la mayoría sigue los calendarios. ¿Se inicia un nuevo año o es la continuidad del ayer? Dejemos esta discusión a los expertos. Demos la bienvenida a enero del año 2016. Una de las costumbres viejas eran las famosas “promesas de Año Nuevo”. Algunos las escribían y ponían donde pudieran verlas para obligarse… ¡a cumplirlas!
Una de estas promesas favoritas era “haré dieta”. El sobrepeso y la obesidad se han convertido los peores enemigos de los panameños que la desnutrición. Ha ocurrido un cambio en los últimos 50 años en Panamá al respecto. Aunque no lo crea, bajar de peso resulta a veces más complicado que comer bien para los mal alimentados. Esas libras de más, por lo general, son producto de comer alimentos con muchas “masas” y no hacer ejercicios. Con el modernismo han aumentado los trabajos en los que las personas no mueven el cuerpo. Hay quienes trabajan horas… ¡sin moverse de su escritorio!
Enfermedades como la diabetes y dolencias del corazón matan y dañan cada día a más panameños. Esto lo sabe el público panameño. Existen actividades deportivas que buscan mejorar la salud, pero “los sedentarios somos más”. Comer frutas y vegetales tampoco es muy exitoso entre nosotros. Enero será la continuación de varias situaciones del año viejo. Los asuntos de la justicia seguirán interesando. Se alega que hay persecución política, justicia para unos y otros no, pero la sociedad se verá estremecida por ciertos casos.
En ocasiones esas situaciones perturban la paz y tranquilidad del pueblo, sean justas o no. Como caricatura se puede pensar que el país se acabará por tal o cual caso. Después de horas de tensión… seguimos con nuestras realidades. Ojalá mejoren las acciones de seguridad. La percepción es que aunque hayan bajado ciertos delitos este año que pasó, a muchos les da miedo un asalto, robo, “secuestro exprés”, le “muden la casa”, etc. Aparte de esto, pienso que los panameños anhelan que se busque la fórmula de disminuir los tranques.
Nadie se molestaría si el Gobierno aumenta el número de policías de tránsito. Que se les vea arreglando el tráfico. Por supuesto que siempre nos quejaremos del alto costo de la vida. Congelar algunos productos básicos parece que no consiguió esto. Más agua, salud comunitaria, luz, etc. Realmente hay bastante que hacer.
