Oposición se fortalece
Es innegable la necesidad de una oposición dentro de todo sistema democrático, la cual representa naturalmente al sector de la sociedad que no concilia con las acciones políticas de quienes temporalmente ejercen el poder poder público, por un mandato electoral.
La oposición es necesaria para la democracia, porque es el germen del poder político que en el futuro será elegido por el pueblo.
Es por ello que los intentos del actual gobierno de amedrentar políticamente a adversarios y sectores críticos, en vez de fortalecer, lo que hace es debilitar las instituciones democráticas.
Dentro de este contexto, Cambio Democrático (CD) ha emergido como la única fuerza pujante de oposición organizada en el país.
A pesar de la persecución a sus líderes, vemos como todos los fines de semana dicho partido realiza inscripciones de nuevos afiliados, lo que es un mentís a aquellos que sostienen que los panameños solo engrosan la filas de los partidos cuando están en el poder y cuando salen de “la papa”, los abandonan.
Los que ahora se inscriben en el CD saben que lo hacen en medio de una lucha que adelanta ese colectivo contra la justicia selectiva y la persecución política, eso significa que los panameños están madurando políticamente y sus motivaciones para la inscripción en el colectivo opositor, no es el mero clientelismo, sino un afán genuino de contribuir a democratizar al país.
Producto del fracaso administrativo, el incumplimiento de las promesas de campañas y el desencanto ciudadano ante políticas públicas erráticas, es que los panameños están volviendo sus ojos hacia el CD como una alternativa real y viable en los comicios del 2019.
Que entienda Varela de una vez por todas, que no puede estar amedrentando ni acosando a líderes opositores. Ante el fracaso de su gestión debe cooperar con lo inevitable: el cambio de gobierno en el 2019, y para hacer menos difícil esa transición democrática que se avizora en el horizonte, debe dejar al CD hacer política seria y responsable.
Un gobierno sin oposición democrática, que lo critique de forma constructiva, degenera en dictadura y los panameños no queremos eso para nuestra patria.
