Opinión - 10/10/14 - 01:21 AM

Ortopedas políticos

Redacción

En una suerte de ortopedia política, el Órgano Ejecutivo busca mediatizar la decisión soberana de la Asamblea de Diputados de nombrar al contralor general de la República.

El pasado miércoles, bajo la complicidad de la noche, fueron convocados un grupo de diputados a la Presidencia de la República. El viernes pasado también se reunieron los supuestos opositores del PRD con el mandatario Juan Carlos Varela.

Ahora que no le vengan al país con cuentos de que hablaron de temas comunitarios y que lo relacionado con la escogencia del contralor no fue tratado en el misterioso conciliábulo.

Tanto Varela como la bancada panameñista han dicho que su hombre para el cargo es Federico Humbert, hijo, pero es una realidad que no tienen los votos en la Asamblea para lograr su designación.

Como se sabe, Humbert fue generoso simpatizante y contribuyente de la campaña Varelista.

Así pues, qué más le queda a la minúscula bancada panameñista que negociar con el PRD, que tiene una fuerza representativa, y qué más le queda al partido de Omar que va para 10 años fuera de la “papa”, que acceder a la negociación, ya que tienen un electorado y una militancia a la que tienen que responderles.

Por ello, no es descabellado cuando se habló de 100 nombramientos y más de un millón de dólares al año en obras para cada diputado.

En este escenario, le tocará al opositor partido Cambio Democrático respaldar a un profesional distinguido para dejar al descubierto la torcedera de brazos de los ortopedas políticos.