Opinión - 03/11/14 - 10:28 PM

Panamá para los panameños

Panamá, la Patria mía, suelo grato, encantador; hoy te canto, Panamá, con alegría; al mirarte así grandiosa…, he querido iniciar esta columna, rindiéndole honor a

Yadira Roquebert

Panamá, la Patria mía, suelo grato, encantador; hoy te canto, Panamá, con alegría; al mirarte así grandiosa…, he querido iniciar esta columna, rindiéndole honor a la Patria en sus efemérides, con este mensaje contenido en La Marcha Panamá.

En esta fecha en que se conmemora el Día de la Bandera, hago referencia a tantas formas de amar a nuestro emblema tricolor. Tal cual señala nuestro cantautor Rubén Blades, cuando trata de definir que es la Patria, y queda corto, pues son tantas cosas bellas.

O, como expresa Eduardo Maduro en la Marcha Panamá: “…suelo grato encantador…”, se trata de una nación pacífica, con belleza que ofrecer y explotar, con gente cálida, conformada por un crisol de razas; ubicada en una posición estratégica para servirle al mundo, hasta constituirse en una nación de oportunidades.

Este fin de semana compartí con personas de diversos estratos sociales, que reafirman, a su manera, su amor a la Patria. Vimos al ejecutivo colocar en su escritorio una bandera; al empresario que supervisaba la decoración de su empresa; al anciano que agitaba su banderita; el estudiante que todo un año se prepara para participa en los desfiles patrios; las bandas independientes que sacan tiempo para sus prácticas; la empollerada que mueve con garbo su pollera, el niño que orgulloso baila el punto, el tambor que repica, las cantalantes que emiten sus cantos y hasta el morisquetero, que siempre está presente en los bailes, pasado de licor, pero bailando en presentaciones típicas o tamboritos.

Quién lo iba a decir, mi Panamá, el país de las oportunidades, una nación tan pequeñita, hoy a 111 años de proclamar su Separación de Colombia y constituirse en República, se ubica a nivel mundial en posiciones privilegiadas, gracias a la gestión de panameños que con su trabajo hacen de ella una nación grandiosa.

Que si hay que corregir situaciones que la afectan como República, claro que sí, pero existe el compromiso de que Panamá sea para los panameños. El hecho de que existan extranjeros que se han visto en la necesidad de abandonar su país, y que por razones humanitarias están en suelo patrio, no deben siquiera pensar en creerse superiores a los nacionales. Panamá es para los panameños. ¡Que viva mi Panamá!