Opinión - 03/11/14 - 10:28 PM

Patria

Redacción

Juramos a Dios y a la patria amarla, respetarla y defenderla como símbolo sagrado de nuestra nación. Así sintetizamos nuestro juramento a la Bandera Nacional y los símbolos patrios pero, ¿cuántos cumplimos este compromiso?

Desde que nació la República, los forjadores de la nueva nación planeaban el gran proyecto.

No querían que faltara nada al mo- mento de lograr la separación y tampoco contaban con que Felipe Bunau Varilla había ideado una bandera nacional basada en el modelo estadounidense.

El péndulo, cosido por la esposa de Bunau Varilla, tenía franjas rojas y amarillas en sentido horizontal, en lugar de blancas y rojas como la estadounidense.

Según el historiador Ernesto J. Castillero R., la propuesta del francés no fue del agrado del primer presidente de Panamá, Manuel Amador Guerrero, a pesar de que en Estados Unidos decía que le gustaba el modelo, pero cuando llegó a Panamá discutió el punto con algunos miembros de la Junta Revolucionaria, quienes de plano la rechazaron; y luego con su esposa, María Ossa de Amador, y entre ambos decidieron desecharla y hacer una nueva porque les parecía poco simpático e inapropiado que un extranjero determinara cómo iba a ser el símbolo de la nacionalidad panameña.

Hoy, 4 de Noviembre, fecha en que conmemoramos el Día de los Símbolos Patrios, debemos levantar el corazón y resaltar el verdadero significado de los colores, mismos que simbolizan la paz

entre los actores de la nueva República.