Opinión - 18/2/15 - 12:00 AM

Perdón y recogimiento

Apagado ya el eco bullicioso del Carnaval, se inicia hoy el llamado Miércoles de Ceniza, cuando el pueblo católico panameño se prepara para Semana Santa.

A pesar de las estridencias de las fiestas de Momo, el tema religioso ha gravitado en las últimas semanas, sobre todo por la designación de monseñor José Luis Lacunza, obispo de David, como cardenal de la Iglesia católica.

Por otra parte, el tema se mantiene en la palestra, con el viaje del presidente de la República, Juan Carlos Varela, y la primera dama al Vaticano, donde asistieron a la investidura de Lacunza.

Hay que destacar el mensaje del papa Francisco a los cardenales y los presentes: dejar a un lado el orgullo, celos, ira e intereses propios que son inaceptables para un hombre de la Iglesia. Francisco también advirtió que no se puede aceptar la injusticia, ni siquiera si esta fuera beneficiosa para la propia Iglesia, y destacó que se debe perdonar y no llevar cuentas del mal recibido.

Es por ello que en el inicio de la Cuaresma debemos reflexionar, como cristianos, sobre las cualidades fundamentales de un seguidor de Cristo, que son el amor, la piedad, el perdón y el corazón limpio.

Es verdad que todos somos pecadores por la transgresión de nuestros padres originales, pero los directivos de nuestra fe mayoritaria tienen el deber y la responsabilidad de no extraviarse en politiquerías y separar claramente lo religioso de lo secular. La elevación de un panameño al solio cardenalicio es una alegría para todos y a ningún compatriota -más si es católico- se le puede excluir de este acontecimiento. Hay que elevarse ante los tiempos y ser buenos cristianos y no enanos llenos de odios y rencores que guardan facturas para cobrarlas cuando se alcanza algún grado de poder.