Opinión - 07/12/16 - 12:00 AM

‘Politics by numbers’

Por: Azihra Valdés Madrid Periodista -

Nada me haría más feliz que algún candidato del CD gane las próximas elecciones presidenciales. El país retomaría el camino del crecimiento económico, las obras y ayuda social que inició Ricardo Martinelli.

Cambio Democrático es el partido político con mayor aceptación nacional, casi doblando al PRD en todas las encuestas. Nadie, y menos los panameñistas se imaginaron que con todo el palo que le han dado a Martinelli y sus allegados, CD estuviera en primer lugar de agrado.

Ni la persecución política de Varela y su escuadrón del terror judicial, ni el Tribunal Electoral, ni los medios oficialistas, ni todo el billete del mundo, pudieron acabar con el partido que puso los intereses del pueblo primero y gobernó en favor de las grandes mayorías. Así lo ve el pueblo y la voz del pueblo es la verdad.

Pero hay algo contradictorio y preocupante. Pese a que en dos y medio años la aceptación del partido ha crecido más de 35%, marcando 65%, este ascenso no está arrastrando a ninguno de los precandidatos presidenciales. Eso me hace pensar que la población conecta con CD y con Martinelli, pero con nadie más. Yo sé que es temprano en la carrera para estas mediciones, pero la gente no vota por partido; necesitamos una persona que capitalice la favorabilidad y crecimiento del CD.

No soy experta en estrategias políticas, pero siento que todos están bajo la sombra de Martinelli y como dice el coronel Sanders, “El original es el mejor”. Su lema “Caminando en los zapatos del pueblo” lo convirtió en el hombre de arriba que se identificó con la gente de abajo y sus problemas. La Fundación Ricardo Martinelli entregó miles de becas, dándole vida a una de sus grandes obras sociales y de educación: la Beca Universal.

Quienes realmente quieran tener una oportunidad a la “silla dorada”, deben hacer su propio proyecto político con un mensaje y estilo completamente diferente al de Martinelli pero popular y cautivador a la vez. No es fácil ni se logra de la noche a la mañana. Por eso es necesario empezar de una vez. La política es fría y calculadora. Cuando llegue el momento, tanto Martinelli como los diputados y representantes tomarán decisiones, con encuestas en mano y corazones indiferentes. Borrón y cuenta nueva. Es lo que los gringos llaman “politics by numbers”.

Salgan debajo del ala cómoda de Martinelli y busquen su propia luz política. Bien lo dijo Antonio Gala: “Al poder le ocurre como al nogal, no deja crecer nada bajo su sombra”.