¡Por gracia sois salvos!
Muchas iglesias evangélicas y todo el catolicismo pregonan a los cuatro vientos la salvación por obras. Resulta que nosotros le damos “permiso” a Dios para que nos
Muchas iglesias evangélicas y todo el catolicismo pregonan a los cuatro vientos la salvación por obras. Resulta que nosotros le damos “permiso” a Dios para que nos salve al supuestamente reconocer lo buenos, amables y piadosos que somos dando limosnas a los pobres, etc. Esta falsa doctrina a calado hondo en los corazones de millones de personas que son incapaces de admitir que somos pecadores, hacedores de maldad e incapaces de dirigir nuestras vidas. Todos tratan de justificarse por sus obras de presunta misericordia con el prójimo. El fondo perverso de estas ideas es el creer que si damos a Dios cosas materiales, ofrendas, diezmos, sacrificios y penitencias, Él nos dará riquezas, propiedades y deseos vanidosos.
“Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios. La salvación no es un premio por las cosas buenas que hayamos hecho, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo”. Efesios 2:8-9 (NTV).
Me imagino que muchas personas creyentes se asombrarán de leer estos versículos bíblicos. Pues en las iglesias no se predica ni se enseñan estos temas. Dolorosamente, hay líderes “religiosos” concentrados en mantener ignorante al rebaño.
En este punto, les dejo la palabra gloriosa de Dios para que maduremos y seamos dignos defensores de la verdad de Cristo: “…pero los que no son espirituales no pueden recibir esas verdades de parte del Espíritu de Dios. Todo les suena ridículo y no pueden entenderlo, porque solo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir”. 1 Corintios 2:14 (NTV)
Concluyo con: “Yo no ando buscando que la gente apruebe lo que digo. Ni ando buscando quedar bien con nadie. Si así lo hiciera, ya no sería yo un servidor de Cristo. ¡Para mí, lo importante es que Dios me apruebe!”. Gálatas 1:10 (TLA). Amén.
