Por tu vida, ¡no al tabaco!
Mi Panamá, el país de las oportunidades, es sede del Primer Congreso Mundial de Tabaquismo y enfermedades transmisibles, jornada que se inició ayer
Mi Panamá, el país de las oportunidades, es sede del Primer Congreso Mundial de Tabaquismo y enfermedades transmisibles, jornada que se inició ayer y que se extiende hasta mañana. Con respecto a este tema, la buena noticia es que nuestro país es el segundo a nivel mundial con más bajo consumo de tabaco (6.4%); pero se puede hacer más para concienciar a la población, de hecho se espera que para el próximo año se apruebe la propuesta de reformas a la ley que busca llenar algunos vacíos pendientes, mientras, seguiremos haciendo la lucha para minimizar este mal hábito que tanto daño hace a la salud y compromete los recursos del Estado, cuando un paciente ingresa a los hospitales.
La propuesta de reforma a la ley, busca prohibir fumar en terrazas o balcones; ya en las oficinas se ha eliminado esta costumbre, que más daño hace a los fumadores pasivos que al que está consumiendo tabaco. Las acciones que se han realizado en el país para eliminar el uso del cigarrillo dan resultados, por ejemplo, los impuestos recaudados por venta de cada paquete de cigarrillo suman anualmente 11 millones, de los cuales 15% es destinado a Aduanas y otro 15% a las 36 clínicas de cesación. El resto va al Hospital Oncológico Nacional y a la promoción y prevención.
Esta lucha es ardua, autoridades y grupos organizados la iniciaron, y la sociedad se ha sumado, con acciones que hacen comprender a los fumadores que este hábito es similar a pedir un boleto rápido y seguro a la muerte, donde el estado previo es muy doloroso y que afecta a los que le rodean, principalmente a su familia. Fui testigo de pacientes de cardiología afectados por el tabaco. Los vi sufrir desesperados por recibir oxígeno, cuando sus pulmones estaban deteriorados.
Un paciente internado por enfermedad pulmonar como consecuencia del tabaco, le cuesta al Estado cerca de 350 dólares diarios. Nada justifica continuar alimentando un hábito de esta naturaleza. Que no puedo dejar de fumar, mentira… ¿por qué otros sí lo logran? Solo falta voluntad y deseos de vivir con calidad de vida, motivados por el amor a los hijos y familiares; además de que esta costumbre tiene un costo alto, equivalente a una comida, que esa sí te va a alimentar. Esta reflexión te la dedico, Aurelio, porque eres mi amigo y te aprecio.
