Opinión - 12/10/14 - 02:57 AM

Premio al mal servicio

Redacción

Luego de cuatro años de mal servicio, el actual gobierno anunció la nacionalización del transporte público que presta la empresa del metrobús.

Es incomprensible la decisión gubernamental, porque está probado que el Estado es mal administrador de servicios e industrias y la mejor prueba de ello fueron los millones que se perdieron con la Corporación Urbana de Transporte (Cutsa) y la Cooperativa Metropolitana de Transporte (Coometrap), e igual en otros proyectos como los ingenios estatales y la empresa de maquinarias agrícolas.

Mención especial merece el intento gubernamental de administrar el servicio público de transporte por allá por los 80, cuando se trajo una flota de buses fabricados en España marca Pegaso, que a la vuelta de tres años esos buses, que nos costaron millones de dólares, estaban todos tirados en un cementerio de chatarras en Panamá Viejo y Las Mañanitas.

Ahora la pregunta obligada de todos los panameños es cuántos millones de nuestros impuestos le darán a la empresa del metrobús por el pésimo servicio que prestó en los últimos cuatro años.

La nacionalización, tal como viene planteada, es un premio al pésimo servicio que brindó la empresa, ya que serán indemnizados con muchos millones y aquí no ha pasado nada, como diría un chusco.

Por otra parte, si el Estado no sabe administrar estos servicios, lo que vendrá es una anarquía y corrupción mayúscula, recordemos cuando los militares no tuvieron más remedio que darles los buses Pegaso a los sindicatos corruptos que los apoyaban, y ahí se hizo fiesta.

Aquí lo que cabe es expropiación sin derecho a nada, por incumplimiento de contrato por parte de Mi Bus y abrir una licitación internacional transparente en la que participen empresas de reconocida solvencia económica y prestigio, pero dividiendo el negocio en tres o cuatro rutas: Vía, España, Transístmica, Tumba Muerto y Avenida Balboa, lo que fomentaría la competencia y evitaría el monopolio.