Opinión - 24/10/16 - 12:00 AM

Preocupa el país

Por: Por: José Raúl Mulino Exministro de Seguridad Pública y excanciller -

Ha sido una semana intensa en sobresaltos y más persecución. Se intensifica basada en exabruptos de toda índole con tal de seguir la línea trazada hace ya dos años y medio, mientras el gobierno busca con esto distraer la atención ciudadana de los enormes errores que comete a diario y del poco importa con que tratan sensitivos temas nacionales.

La popularidad reflejada en la última encuesta parece una constante con pocas posibilidades de variar. Debido a la misma, los comentarios de medios afines y colaboradores del gobierno han sido casi inexistentes. La gestión es muy mal valorada y el mandatario sobrepasa por no mucho a su incapaz gabinete al cual está condenado a mantener por ausencia de reemplazos idóneos. El país entero los rechaza y el índice de transparencia es vergonzoso, sobretodo para un gobierno que prometió decencia y honestidad, casi que a manera de dogma religioso. Las voces críticas crecen y las redes sociales gritan desesperanza.

Marchamos por exigir respeto a libertades, cese de persecución y libertad para presos políticos cuya lista aumenta otra vez so pretexto de investigaciones amañadas y sin sustento, que condenan por adelantado para investigar después. Fue una marcha sin mayor organización y la gente apoyó. La calle comienza a calentarse y será un bastión de lucha en adelante. Solo así entenderá el gobierno que se acerca cada vez más a una dictadura civil de corte venezolano que a la democracia que prometió honrar y defender en su juramento político.

El periódico del gobierno pretende ser tribunal de justicia al dictarle lineas y casi que órdenes a las autoridades. Ellos acusan y juzgan entre titulares perversos y crónicas desviadas de la verdad. Si los fallos son contrarios a alguien de CD es justicia, si no es así arrancan a desacreditar a los jueces. Igual, las voces del MP dan conferencias de prensa al margen de la ley sentenciando por anticipado a las personas opuestas al gobierno ante la incredulidad en aumento. La justicia en el país es solo contra nosotros, los de CD, mientras que los varelistas campean por doquier entre risas, chats ofensivos e impunidad rampante. Aún así se ufanan en decir que su justicia no es manipulada, cosa que enerva cada día más hasta sus defensores oficiosos.

El escenario nacional es desalentador. Lo sucedido en Nex TV esta semana fue estocada mortal y caída del velo represor. Francolini sigue preso al igual que Arosemena. Hay miedo y hay desánimo. La inseguridad se acrecienta y los problemas medulares de salud, CSS, agua potable siguen allí, entre tranques y protestas. ¿En qué país cree Varela que vive? ¿No le preocupa el rechazo evidente y la burla despiadada en que se ha convertido? Debe ser triste llegar a ese nivel de desgaste, ¡y aun no llega a la mitad del camino! Ni hablemos de lo de Alemania y la entrevista. Pensó que iría con el mismo cuento de honestidad y transparencia. Perdimos como país por tristeza.

Toca pensar en la enorme tarea del 2019 en adelante. Ojalá mejore en algo el rumbo del país, aunque no me siento optimista. La responsabilidad es gigante y nos esforzamos en ir analizando y viendo con cuidado la problemática a la que nos tocará enfrentarnos en los diversos sectores de la vida nacional. Esa es y será mi misión. Larga y dura lucha, pero tendrá un final triunfante.

¡Mientras, el reloj avanza y cada día que pasa es uno menos de todos ellos allá!