Opinión - 17/4/15 - 12:00 AM

Problema espiritual (parte 1)

Por: Carlos Singares e Itzel Santos / Siervos del Señor -

En la Biblia hay pasajes difíciles de entender y explicar, como dice 2 Pdr 3:16.

El tema del crecimiento espiritual de los creyentes resulta crucial para comprender el enanismo que padecen millones de cristianos en la Iglesia moderna.

Lean Hbr 5:11 al 6:12 “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido”.

Cotejar 1 Jn 2:12-14 que se refiere al saludable crecimiento del cristiano verdadero.

Para entregarles una idea central que recoja toda esta enseñanza, les puedo decir que: “Alcanzar madurez espiritual es confiar en Cristo”, creer la palabra de Dios, pero no creer de los dientes para afuera como hacen la inmensa mayoría. Es creer con fe en lo invisible. Ahora los mundanos solo creen en lo que pueden ver y tocar. Si Dios no les da “regalos”, no creen.

Una de las primeras cosas que debe ejercer el cristiano en fe es saber distinguir entre lo santo y lo profano, lo que es de la luz y lo que pertenece a las tinieblas, lo que es del mundo y lo que es del Espíritu. Por fallar en esto, la gente llamada a ser libre del pecado se encuentra hoy atrapada en sus pensamientos, costumbres y malos hábitos que no son de Dios. En este punto, el crecimiento se “pasma”, no crecen y se aferran a cosas mundanas como: atar y desatar, declarar prosperidad, pactar con Dios por dinero o pretensiones antibíblica como lanzar al diablo al lago de fuego y azufre y locuras como esa. Estos son algunos de los malos frutos que se dan cuando se “endurece el corazón” de los que se quedan enanos espirituales. Dios los ilumine. Amén.