Opinión - 21/2/17 - 12:00 AM

Prudencia

Por: Yadira Roquebert Periodista -

Hablar de prudencia en esta época es precisamente lo que  me propongo hacer, pues se trata de una virtud  que le permite al  individuo actuar de  forma justa, adecuada, oportuna   y con moderación.   Máxime que  ser prudente facilita también  la convivencia.

Debo aceptar que hasta hace unos años  llegué a  obviar el verdadero significado de la prudencia, so  pretexto de que mi actuar se fundamentaba en la sinceridad,  y eso implicaba  que   expresaba  mi forma de pensar  sobre algo o alguien,  sin medir consecuencias.  Sin embargo, el transcurrir de los años, aunado a la experiencia que se acumula,  llegué a reconocer el verdadero  significado de esta virtud,  que permite detectar el momento adecuado para actuar, hablar, continuar o detenerte, sin que ello me reste la sinceridad que caracteriza  mi forma de proceder  y expresarme.

Cuando las personas aplican la  virtud de la prudencia en su actuar, adquieren  el dominio de sí mismo, aprendiendo incluso, a tomar  decisiones oportunas y convenientes.   Y a este aspecto  es al que precisamente  me voy a  referir, pues en esta época  es necesario ser prudente para cumplir compromisos escolares,  recreación sana, facilitar la convivencia y hasta evitar hechos  que luego se pueden lamentar. Haciendo un aparte de todas las situaciones que están surgiendo en mi Panamá, el país de las oportunidades, próximamente la población se aboca a celebrar su fiesta sagrada, los Carnavales; precisamente ayer el Gobierno Nacional adelantó el pago del décimo tercer mes a más de 250 mil  servidores públicos, beneficio que corresponde  a la primera partida del año a pagarse en abril, pero que se adelanta justamente para las compras del  año escolar, que se dará inicio el 6 de marzo.

Como siempre surgen diversas posiciones sobre la decisión de adelantar el pago, que por norma debe ser efectivo  a más tardar el 15 de abril, lo que pone a prueba la prudencia de los padres de familia para planificar sus gastos escolares. Lanzamos la exhortación a actuar con cordura y no permitir que el jolgorio de Carnavales, y espero que ni la final del béisbol juvenil realizada ayer, los lleve a gastarse el dinero, o recortarle el presupuesto destinado para equipar a sus hijos para el inicio del año escolar.

¡En los Carnavales no deje a Prudencia en casa, llévesela y no se lamentará después!

EDICIÓN IMPRESA

Portada Diario Crítica

Más Leídas