Raúl Castro: Coma y pida para llevar
No… no, no se preocupe excompañero Raúl, aquí en mi país nadie le dirá: "Comes y te vas", como la descortesía del mexicano Vicente Fox con su hermano Fidel, ya que Bush no lo quería ver rondando la mesa, destapando ollas ni buscando jugos de moringa en la Cumbre Extraordinaria de las Américas de Monterrey, celebrada en el 2004.
Lástima que la comida en Panamá no es ni la sombra de las cocinas de las 14 bases yanquis que existieron a lo largo y ancho del Canal. Allá cocinaban los gunas de tierra, los negros (angloparlantes), no así los tente atrás (hispanoparlantes), a los criollos y mestizos no les daban trabajo en las cocinas porque eran corruptos y se robaban las pencas de bacalao y las bolas de jamón "land of lakes" y los pavos Butterball.
Don Raúl, sepa Ud. que es bienvenido y de manera muy humilde le recomendamos que por estos días evada a Maduro, al cholo Morales, al malcriado de Correa y a la milonga sin sentimiento de La Pampa, pues le pueden cagar su objetivo. Tampoco se coma la comida de la cumbre, no tome agua ni embotellada y menos se bañe, mejor dicho en treinta minutos de helicóptero usted llegaría a Coclé, en donde el agua se puede tomar directamente de los manantiales y a la fecha a nadie le ha pasado nada raro, no así los que se bañan y toman agua del río Pacora. Ah, Raúl, y a Obama, llámelo y dígale que no venga, que más bien nos mande a Michelita con su mamá y hermanitas que acá no las vamos a discriminar ni ofender como lo hacen algunos republicanos y ciertos venezolanos resentidos que nos aguantamos por humanidad acá en el pueblo de Torrijos.
Dígale a Maduro que tenemos los papeles higiénicos de la cumbre contados y que cualquier irregularidad saltará a la vista y que más bien les pague a nuestros zancudos hebreos la significativa deuda de la Zona Libre, a ver si así vuelven los baratillos y las ventas de año a lo que tenían acostumbrada a la patria y a millones de centroamericanos también consumistas. Y un último favorcito, si usted nota que algún funcionario panameño (dama o caballero) se expresa en los siguientes términos: Haiga, tábanos, íbanos, oinganmen, vayánamos y un etcétera grande de horrores cacofónicos, dispense o ríase que nuestra educación está agonizando en un cuarto de urgencias contaminado de la CSS, junto con cajas de guayacolato ponzoñoso y bacterias extrañas. Corríjalos, mi general, que a mí nunca me hacen caso y mi pensioncita pueda que esté en grave peligro de extinción por necio.
