Opinión - 10/12/14 - 02:18 AM

Regalos

A muchas personas el mes de diciembre les causa tensiones aparte de los gastos extras por los regalos. Obsequiar es un gesto de aprecio, reconocimiento a

Milcíades Ortiz

A muchas personas el mes de diciembre les causa tensiones aparte de los gastos extras por los regalos. Obsequiar es un gesto de aprecio, reconocimiento a amistades y familiares. Existen personas que no entienden el significado de regalar y piensan solo en el valor del artículo regalado. De esa manera si a Ud. le dan un obsequio barato, podrán pensar que hay superficialidad en esa relación. Aunque lo dude, hay personas que se toman la molestia de averiguar cuánto cuesta lo que recibieron. Piensan que si son de poca aceptación así es el aprecio que le tienen. No es de extrañar que exclamen “¡qué “pichi cuma” es… me dio un regalito que no vale nada! Quiénes actúan así no entienden el significado del regalo y tienen una personalidad tan materialista que da pena. Además… no todo el mundo tiene suficiente dinero para regalos caros, aunque a veces no lo crea.

Los regalos pueden causar tensión en ciertas personas que no saben qué dar. No es de extrañar que le pregunten a “¿qué se le puede regalar a una persona que lo tiene todo?”. Mi respuesta siempre ha sido no gaste lo que no puede. Más personas de lo que se imagina saben de su realidad económica. Puede regalar algo curioso, que llame la atención por su creatividad y no por su costo. Hay que advertir que se hace mal si se endeuda para demostrar “que se puede”. Lo que conseguirá serán problemas después para pagar las deudas. Existen personas que por sus cargos o posición social reciben muchos regalos. A veces ni se enteran de quiénes se los dieron. Cuando fui subdirector de noticias de una empresa conocida, llegué a recibir hasta 17 regalos que eran botellas de licor. Por lo visto algunos piensan que a los periodistas nos gusta el guaro. Tomé dos botellas finas y regalé el resto entre el personal.

Existen empresas periodísticas que no permiten que sus empleados se queden con los regalos. Agradecen a quiénes los enviaron y los donan a instituciones. Piensan que así se evita cualquier actitud positiva del periodista hacia quien le dio regalos. La selección de regalos no siempre es fácil. Conozco ejecutivos y funcionarios de categoría que delegan en secretarias la compra de los regalos… lo peor es que Ud. reciba de vuelta un regalo que le hizo a otro y lo “reciclaron”…