Opinión - 07/2/15 - 12:00 AM

Repulsa ciudadana

El anuncio hecho por el gobierno de Juan Carlos Varela de realizar el aumento a los jubilados a costa de incrementar el impuesto del combustible ha generado la repulsa de todos los sectores ciudadanos.

Para desviar la atención y minimizar sus desastrosas consecuencias, la viceministra y prima del mandatario afirmó que solo eran 5 centavos por litro y añadió que es un mínimo. Esto es mentira, porque el panameño usa la medida de galones para llenar su tanque, lo mismo pasa en el comercio y la industria.

O sea, estamos hablando, en términos de equivalencia, de que será de 20 centavos por galón el aumento, lo que indudablemente es un golpe al bolsillo.

Parece que la prima del mandatario ignora las más elementales leyes que rigen la economía mundial. Panamá no tiene ninguna influencia en el precio internacional del petróleo. Por otro lado, si ella dice que este aumento es “un pequeño sacrificio”, por qué mejor no se lanza una iniciativa de reducción de viáticos, gastos de representación, dietas, rebaja de salarios a ministros y viceministros para aumentarles a los jubilados.

Ya el sector transporte ha dicho que si este aumento va, ellos incrementarán el costo del pasaje del servicio público y selectivo. Esto es la punta del iceberg, porque los gremios empresariales también van a aumentar sus productos y servicios.

Varela tiene que recular cuanto antes en esta impopular medida; si no lo hace, de seguro la otra semana estará el pueblo en las calles pidiendo su derogatoria.

Pero sobre todo, el presidente debe tener palabra, ya que hasta la fecha ha incumplido con todo lo que prometió en campaña, no ha inaugurado ni iniciado ninguna obra de importancia y solo se la pasa en cacería de brujas a opositores mientras que el país está a punto levantarse en protesta contra su errática trayectoria de gobierno.