Opinión - 10/5/15 - 12:00 AM

RESCATE DEL OLVIDO # 388. EUDORO “LOLO” SILVERA

Por: Por José Morales Vásquez Investigador de Arte -

Esta página quiso abrir un paréntesis para resaltar un evento que se realizaba por primera vez en este país, el salvamento de un mural del pintor Juan Bautista Jeanine, que esperamos no se quede tirado en un depósito por tanto tiempo y de paso, recordamos la existencia de murales en algunas Instituciones públicas que ojalá se sigan conservando.

Ahora continuamos resaltando la labor artística del pintor nacional Eudoro Silvera. El 7 de mayo cumpliría un año más de nacimiento nuestro amigo pintor, caricaturista, cantante "Lolo" Silvera – La Asamblea Nacional haciéndole justicia histórica declara en su honor el 7 de mayo Día del Caricaturista. En el Decreto (Ley), se puede leer – Artículo 1. Se declara el 7 de mayo de cada año Día del Caricaturista, en conmemoración al natalicio de Eudoro Silvera, quien es considerado el padre de la caricatura en Panamá.

La Prensa/ Viernes 4 de mayo de 2001. En la sección TRASFONDO Publica el artículo titulado: Arqueología de la Caricatura, por: Víctor Ramos López (Vic).

En mi intento por investigar sobre la caricatura panameña, me tropecé con dos dinosaurios, Lolo Silvera y Wilfi Jiménez, respectivos abuelos y padre de nuestra caricatura política.

El tropezón fue en la cueva de Lolo, donde vive en un envidiable caos artístico. Hermosas obras de arte, caricaturas, latas de pintura, pinceles y recortes de periódicos. Por cierto, un ambiente cálido, no solo por lo acogedor, sino por el calor del carajo que hacía.

Así que, más como arqueólogo que como cronista, he armado este informe de la caricatura panameña, escuchando a estos viejos de espíritu joven, que tienen muchas ganas de trabajar, crear y sobre todo hablar al mismo tiempo.

Lolo y Wilfi son una extraña mezcla paradójica de amargura y humor. Por eso en este breve encuentro, he gozado y he reído a morir.

El abuelo – "Estás frente al que considero el padre de la caricatura política panameña", dice Wilfi señalando a Lolo. Yo le corrijo: "el abuelo, porque el papá eres tú, Wilfi". Lolo me suelta un "ok, nieto", y todos reímos.

Eudoro Silvera Castillo, de 85 años con apariencia de 70, nació el 7 de mayo de 1916, para ser caricaturista, pintor, retratista, crítico de arte, cantante, músico, arreglista, pianista, traductor, cuentista y chiricano. Todo un renacentista, quiero decir, polifacético. Su recorrido como caricaturista abarca cuatro décadas, desde los años 30, en diarios como "El Día", "El Panamá América", "La Nación", "El Informe Diario", "Crítica", pero sobre todo en "La Hora", donde aparecen sus soberbios personajes de la fauna nacional que, "en buen panameño", critican el juegavivo, al politiquero y al resto de nuestra plaga social.

Cuando recuerda que su primera caricatura fue publicada en 1934, Wilfi murmura: "yo nací un año antes, en 1933".

Para "Lolo, la caricatura es una síntesis gráfica que en pocas o ninguna palabra denuncia, informa, critica un hecho".

Más adelante continúa (Vic). La cueva. Aunque me encanta el enredo en que Lolo vive, le pregunto qué le dicen de "esta locura de casa". Lolo me responde: "Un psiquiatra amigo me dijo una vez: "this is the real thing". Estoy de acuerdo; "¡esa es la vaina!".

El espacio de la sala y el comedor está tomado por caballetes, cuadros, un laterío de pintura, pinceles, brochas, marcos, cartones, y todo lo que uno se puede imaginar. Una sola y cómoda silla de madera, de esas largas para descansar, y una caja para el teléfono. Luego sigue un pasillo que debe llevar al baño y al dormitorio. Al frente, un balcón que de pronto mete mucha brisa y alivia el calor que en estos tiempos ha estado haciendo.

Le pido a Lolo que me haga una caricatura. Mientras dibuja me dice. "Vic, ¿sabes por qué Mireya no viaja en el helicóptero de Onnasis?" "Ni me imagino", le contestó. "Bueno, dice Lolo entre carcajadas, por si lo estrella para cobrar el seguro".

De pronto se pone serio, y mientras me entrega la caricatura dice. "Ahí le mando un mensaje: ¡Deje de cortar tanta cinta y por Dios, gobierne!

El mal humor.

Según Lolo y Wilfi se está perdiendo el buen humor. Ambos coinciden en que hay mucha improvisación, sobre todo, dice Lolo, "en esos programitas de su- puesto humor que dan en los canales locales, que dan más ganas de llorar que de reír". "Es mal humor", dice Wilfi. "No hay doble sentido ni picardía, sino grosería y vulgaridades". "Falta de cultura", dice Lolo. "No hay gracia, sino desgracia", añade Wilfi.

Lolo y Wilfi son como dos viejos ermitaños, callados hasta que les dan cuerda. Entonces no paran de hablar.

Continúa.