Opinión - 07/2/16 - 12:00 AM

RESCATE DEL OLVIDO # 423 JUAN MANUEL CEDEÑO 1914 - 1997

Por: José Morales Vásquez Investigador de arte -

FINAL DEL DISCURSO EN HOMENAJE A DON JUAN MANUEL CEDEÑO EN SU OCTAGÉSIMO ANIVERSARIO.

 

"Ivaldi me hablaba de la importancia de los colores de los grandes creadores de la plástica española, don Francisco de Goya, quien dio mucha importancia al drama de angustias que vivió su patria invadida por un ejército extranjero, y Diego de Velásquez, cuyo dominio de la luz y de las sombras nos invita a penetrar en los efectos de estos fenómenos de la naturaleza que juegan con nuestra visión”.

“Pero ningún pintor, agregaba Ivaldi, puede llegar a la montaña escarpada en donde se encuentran Picasso y Dalí sin comprender todos los estadios por los que ha transitado la pintura desde el Renacimiento hasta el siglo XIX".

Tras una crisis que nos estremeció a todos, en los inicios de la década de 1990, hemos sentido la necesidad de comunicarnos con Juan Manuel, y lo he encontrado en el seno familiar junto a su compañera, siempre sonriendo. Juan Manuel continúa siendo un hombre de conversación espontánea, que nos dice lo que piensa; yo le he preguntado sobre sus predilecciones en los tonos de sus pinturas, y después de hacerme un largo prólogo de sus vivencias campesinas en La Villa de sus ancestros, regresa al mundo de la pintura en su taller y nos dice...

"En ‘La Decadencia de Occidente’, Oswald Spengler le dedica un largo capítulo a la importancia de la pintura, sin desvincularla del resto de las artes, y al hablar del origen de la pintura nos dice que los pintores primitivos tenían una paleta muy limitada al azul, al rojo, el amarillo y el blanco, el Renacimiento creó una revolución en los matices, los cuales hemos heredado hasta el día de hoy”.

“Para mí, el azul es el color preferido porque es el color de la bóveda celestial, de las sombras del mediodía, de los atardeceres, de las montañas lejanas, del mar, y es el color que pertenece a los fenómenos de la atmósfera y a la naturaleza, pero es un color irreal”.

"A mí me gusta el naranja, que es el color del fuego y del sol, porque nos da la sensación de acercarnos a Dios, pero nada hacemos sin el blanco, que es la herramienta básica del pintor en el taller".

Y después de varios meses de ausencia, he sentido la necesidad de acercarme al hogar de doña Lidia María y Juan Manuel, un grupo familiar vinculado a mi propia familia por generaciones, y a conversar con ellos. Juan Manuel evoca su más remoto pasado a la orilla de las huertas de La Villa, y nos habla de las tradiciones pueblerinas que nos son comunes, y se emociona con lágrimas al recordar a sus padres y a sus hermanos Celio, Nemesio, Camilo, y con ellos a Virgilio, a Guillermo, Pedro, que se le adelantaron en el viaje hacia lo eterno. Muchos de ellos han sido artistas como él.

Pero al reflexionar sobre los días de mañana, nos dice Juan Manuel que se siente como un ser insignificante, insatisfecho con todo lo que ha hecho, y con muchos deseos de aprender…

“Nos aproximamos al siglo XXI”, nos advierte con preocupación, “y el hombre va transformando las herramientas del conocimiento, con el mundo de las computadoras que han invadido inclusive las esferas del arte”.

“Me siento con la nerviosidad del escolar que debe emprender una nueva jornada para pasar la prueba y hoy más que nunca suenan en mis oídos las advertencias de mis maestros Francisco de Vallarín, Humberto Ivaldi Bristán y Roberto Lewis”.

“La pintura es un apostolado de tiempo completo, en donde no podemos conformarnos con la medianía del que cree que todo lo sabe y se satisface con el engañoso aplauso de un triunfo insignificante”.

En el “Panamá América” del jueves 26 de diciembre de 1996/Estilo de vida. EDAD DE ORO, Página E.4. Rosalina Orocú Mojica publicó el artículo que tituló: CEDEÑO HABLÓ CON EL CORAZÓN EN LA MANO. Y subtituló: “El Arte con mayúscula no pasa de moda nunca. Lo bueno nunca pasa de moda. Sale de los rincones. Lo malo solito se entierra”. Y que publicamos en su totalidad.

“Yo me di cuenta de que no soy Van Gogh (Vicente) ni Miguel Ángel. Me di cuenta de esto desde que tenía 15 años y por eso me esmeré en aprender. Yo vivo culturizándome continuamente”, dijo el maestro Juan Manuel Cedeño a aquellos de sus estudiantes que se hallaban entre la audiencia que lo escuchaba la noche del jueves 19 de diciembre, como escucharon al maestro Manuel Chong Neto y al maestro Alfredo Sinclair el 17 y el 18, en el Centro de Arte y Cultura del Ministerio de Educación.

 

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