Opinión - 12/11/14 - 12:54 AM

Rosas

C onteniendo las lágrimas, pusimos dos rosas rojas sobre la tumba de mi madre, fallecida hace nueve años. Esta vez el cementerio de Corozal estaba más limpio

Milcíades Ortiz

C onteniendo las lágrimas, pusimos dos rosas rojas sobre la tumba de mi madre, fallecida hace nueve años. Esta vez el cementerio de Corozal estaba más limpio y había mejor seguridad. También aumentó el número de emprendedores que limpiaban tumbas y las pintaban. Pero varios de los presentes criticaban el lugar. Destacaban que ahora era patrimonio histórico y merecía mayor atención.

Se habían comprado cuatro rosas y quedamos con dos. Por unos segundos pensé qué hacer con ellas. Recordé que la maestra Italia Vaccaro de Ortiz gustaba de compartir lo que tenía. Así que pusimos rosas en tumbas que estaban sin atención. Mientras nos retirábamos, reflexioné que el gesto de dar rosas a quienes se lo merecen se podría extender a instituciones y funcionarios panameños. Daría esas flores a los policías de frontera que arriesgan sus vidas a cada momento. También a los motorizados “Linces” que contribuyen a detener maleantes porque circulan por cualquier parte. Pero no haría lo mismo con los de Tránsito. A ellos no se les ve con frecuencia en los “tranques de todos los días”. Solamente en los operativos por festividades. Pienso que si estuvieran en esos sitios, la circulación sería mejor.

Tampoco daría rosas a los funcionarios del Ministerio de Obras Públicas. Quienes manejamos por la ciudad sufrimos a cada rato con huecos, roturas de vías y otras situaciones que afectan nuestros vehículos. Sugiero que se promueva la denuncia de estos daños por internet, líneas “calientes”, etc. Un poco de piedra y asfalto mejorarían nuestras calles. Menos daría rosas a la Asamblea de Diputados. Eso de las sesiones extraordinarias no debió suceder si hubiesen trabajado de manera efectiva. El país necesita leyes que beneficien al pueblo y no tanta politiquería. Ni piensen que daría rosas a los politiqueros que no siempre actúan a beneficio de todos los panameños, sino de sus intereses. Un ejemplo es la elección de contralor y otros altos funcionarios. Nada de flores para los que promueven la delincuencia utilizando a menores de edad y jóvenes descarriados. A los que no trabajan ni estudian (ninis) tampoco les daría ese regalo. Pero sé que hay muchos panameños honestos que se las merecen…