Opinión - 22/9/14 - 12:46 AM

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C omo es común en Panamá y otros países, luego de unos días las tragedias se olvidan porque "dejan de ser noticias". Así ha sucedido con la

Milcíades Ortiz

C omo es común en Panamá y otros países, luego de unos días las tragedias se olvidan porque "dejan de ser noticias". Así ha sucedido con la inundación en Tierras Altas de Chiriquí, donde murieron nueve personas y un niño sigue desaparecido. Días más tarde se organizó un comité para vigilar el río Chiriquí Viejo... algo que debieron hacer antes. Es que los panameños no tenemos una "cultura preventiva"... se actúa después de los desastres. He dicho que esa tragedia pudo evitarse si las autoridades respectivas hubiesen realizado un "monitoreo de embalses" para controlar la crecida de ese río.

El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) tiene estadísticas de los desastres naturales, incluyendo inundaciones fatales. Al año ocurren más de noventa inundaciones. En los últimos cinco años la cifra es de cuatrocientos setenta y tres desbordes de ríos. Han muerto 23 personas. Si esas estadísticas se hubiesen utilizado para prevenir desgracias, repito que varias vidas se habrían salvado. Las autoridades conocen la historia de ríos que cada cierto tiempo causan inundaciones. ¿Por qué no se les inspecciona de manera profesional en época lluviosa? Si existen números sobre las personas que viven en áreas de riesgo (unas 200 mil) ¿por qué no se les reubicó a tiempo?

No son ganas de molestar. Me parece que el asunto no es realizar labores de reconstrucción, darles alojamientos "de lujo" a los damnificados, pedir ayuda a la comunidad y "rociar" todo esto con una buena propaganda. Insisto que debe reorganizarse el "espíritu" de los organismos relacionados con tragedias naturales haciendo énfasis en la prevención. ¿Antes de las lluvias se revisaron ríos y quebradas de la capital para eliminar la cantidad de desperdicios que tiran irresponsables? Algunos expertos señalan que a veces empresas constructoras afectan los causes naturales de esas vías de agua.

Entonces tiene que haber algún responsable. No solo es la empresa, sino también las autoridades que permitieron esos trabajos negativos. Lamentable es que año tras año los periodistas divulguemos hechos que pudieron evitarse. ¡Nos vemos en la próxima inundación!...