Opinión - 22/3/15 - 12:00 AM

Secreto a voces

La reciente declaración de la diputada perredista Zulay Rodríguez, en el sentido de que el Presidente Juan Carlos Varela tenía sus manos metidas en el juicio político al ex magistrado Alejandro Moncada Luna, confirma, lo que es un secreto a voces: las injerencias del Ejecutivo en las decisiones del Judicial.

La locuaz diputada del PRD que ha alcanzado notoriedad por sus dichos desbocados, hizo público lo que sectores políticos opositores han venido denunciando, el afán del Ejecutivo de hacerse con el control del Órgano Judicial para someterlo a sus designios.

A pesas de que horas después, la jueza de garantía se desdijo de su revelación, queda en el aire la impresión de que todo el proceso a Moncada Luna, no fue más que una bien montada farsa judicial, que ahora se ha venido abajo.

Otro elemento importante en la revelación de la diputada es que según “tiene entendido” al diputado fiscal Pedro Miguel González, los panameñistas le prometieron la presidencia de la Asamblea Legislativa.

De resultar meridianamente comprobada toda esta tramoya, Moncada Luna puede pedir la revisión de su caso y si aquí se le niega la justicia, ir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a solicitar justicia y reparación.

El problema estriba en que así como se conspiró para sacar del puesto a Moncada Luna, igualmente meten preso al hijo de la cocinera o al panameño de pie sin respetarle sus garantías constitucionales y legales.

Es urgente que la bancada del opositor Cambio Democrático (CD) plantee la conformación de una comisión investigadora que aclare lo dicho por la integrante del parlamento, de lo contrario la Asamblea Legislativa se hunde más en las miasmas de la falta de credibilidad.