Opinión - 24/9/14 - 10:33 PM

Sexología

Los ciudadanos hemos estado escuchando a los políticos y representantes de la sociedad civil hablar sobre la educación sexual, pero todavía no han expresado su

Los ciudadanos hemos estado escuchando a los políticos y representantes de la sociedad civil hablar sobre la educación sexual, pero todavía no han expresado su opinión los especialistas en el tema.

Es de suma importancia que quienes tienen en sus manos la decisión de legislar sobre tan complicado asunto, tomen en consideración que en este país existe una tasa muy elevada de nacimientos fuera de un hogar formal y de madres solteras.

De igual manera, debe tomarse en consideración que un tercio de las mujeres embarazadas son menores de edad.

No deben dejar de considerarse, para elaborar un enfoque amplio de nuestra realidad cultural, las estadísticas que revelan un incremento de la violencia contra la mujer, incluyendo asesinatos y secuestros de menores

Creemos que la relación entre ambos sexos en nuestro país, todavía está contaminada por el machismo que provoca la violencia tanto emocional como física, por lo que las leyes deben ser el resultado de un estudio profundo y no de una decisión política o falsamente moralista.

De la discusión de este tema, no deben dejarse por fuera las pensiones alimenticias que, hasta la fecha, no cuentan con una aplicación rigurosa de las penas para quienes incumplen con estas disposiciones de carácter legal.

Ha llegado el momento en que la clase política dé un ejemplo para que por fin las damas dejen de ser vistas como un objeto y el poder físico y económico que sobre ellas se ejerce, sea una situación del pasado.

No puede hablarse sobre sexualidad humana sin tener en cuenta asuntos morales, así como los valores personales que se enseñan en el hogar, punto base de toda la reflexión.

Parece ser que en materia de sexualidad solo se quiere dar importancia al uso del condón y se ha dejado a un lado el amor por la pareja, rebajando la relación entre seres humanos a tan solo los contactos físicos y a efímeros momentos de pasión.