Opinión - 28/11/15 - 12:00 AM

Sobre cobardes y transfuguismo

Por: Carlos Christian Sánchez Columnista -

No hay peor situación para el destino de un país, que sus líderes sean unos fanáticos religiosos del “Opus Dei” del Cristianismo. Que no toleran tampoco las voces contrarias al Gobierno de turno y que tilde de “cobardes” a quienes cuestionaron el ingreso de Panamá a la Coalición contra el Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, en sus siglas en inglés, o DAESH en árabe). Igual, otra persona se la pasó en Twitter y Facebook vilipendiando, a diestra y siniestra, justificando la sacrosanta lucha cruzada contra los yihadistas. ¡Mire usted! Claro, es fácil hablar desde el palacio de San Felipe cuando tiene guardaespaldas, investido con todo el poder que el pueblo panameño le otorgó, no para perseguir o atacar a sus súbditos. Sino, que debía ser tolerante, no mandar a agentes de la Dirección General de Ingresos (DGI), a presionar a los opositores o meterlos presos, en mazmorras para dizque impulsar una “corrección fraterna” que ni él mismo se la cree. Pero el colmo de todo esto es admitir en el mismo diario varelista de la 12 de octubre, que sí se está promoviendo el transfuguismo. ¿Cómo? Así como lo lee. El pasado miércoles, el mandatario y su hermano diputado, se reunieron con doce “padres de la Patria” disidentes del Partido Cambio Democrático (CD), para planificar la toma de la Junta Directiva del colectivo opositor, a cambio de prebendas políticas. En campaña electoral, el hoy mandatario de turno cuestionaba el salto de diputados del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y del Movimiento Nacional Republicano Nacionalista (MOLIRENA) al CD. ¿Qué vemos ahora? Es inminente que un grupo de políticos oportunistas, que se sumaron al partido fundado por Ricardo Martinelli Berrocal, se pasen al Varelismo, porque no soportan ser opositores. Allí vemos la calidad de líderes que tenemos en algunos colectivos. Por eso, el Gobierno no tiene nadie que lo cuestione. En una democracia plena, hay que tener balance y crítica a lo que hace el que manda desde el solio presidencial. Pero, si un mandatario tiene dominado también los órganos Legislativo y Judicial, no existen contrapesos. Hay una especie de “dictadura oculta”, al mejor estilo del Canciller “Palpetine” de la Guerra de las Galaxias (Star Wars). Los medios e influenciadores de opinión públicas igualmente estarían comprados, por miedo a perder las pautas publicitarias. Panameño, estemos vigilantes de lo que pasa en este país. Cuidado que en las sombras se coarta la democracia precaria que tenemos. Sin oposición, no hay balance. Promovamos la voz crítica. Participe en los temas nacionales. No dejes que te callen. Larga vida y prosperidad para todos. Saludos, amigas y amigos todos...